Turistas nacionales y extranjeros que visitaron Morelia este 2 de noviembre destacaron las tradiciones de Noche de Muertos, la convivencia de las familias en los panteones y el ambiente en estas celebraciones, una experiencia que les permitió conocer distintas formas de recordar a sus seres queridos.
Entre los visitantes encontramos a Marina, originaria de Capellades, un poblado cercano a Barcelona, España, quien viajó a México con la intención de conocer esta celebración, de la que había escuchado a través de documentales y de la película Coco.

La turista explicó que tenía interés en conocer Michoacán y sus comunidades durante estas fechas, por lo que recorrió el panteón de Tzintzuntzan, donde quedó sorprendida por la manera en que las familias acompañan a sus difuntos.
Marina consideró que, aunque la muerte representa un momento triste, las tradiciones michoacanas permiten a las personas mantener una conexión con quienes fallecieron y hacer más llevadera su ausencia.

“Yo creo que la muerte es triste. En España es una cosa muy seria, triste. La gente va a los cementerios, lleva flores, pero no existe esta festividad. Aquí, dentro de la tristeza, la gente revive que está con la persona que murió y esto ayuda a llevar las cosas. Si piensas que ya está, que nunca más, es muy duro. Yo a mi madre la llevo en el corazón. No sé si el día uno su alma vuelve o todo esto, pero yo la llevo siempre aquí (se señala el corazón)”.
Por otra parte, Natasha, originaria de Alemania, visitó por primera vez Morelia acompañada de su pareja y de un amigo mexicano. Durante su estancia también recorrió Pátzcuaro, donde conoció parte de las actividades y tradiciones de la Noche de Muertos.
La turista destacó las flores, la convivencia de las familias y el ambiente que se percibe en las calles y comunidades durante estas celebraciones.

“Lo que más me gusta es la atmósfera en general que hay en todos los lugares, las flores, la gente que está junta, que habla. No necesariamente hablan, pero te explican un poco si quieren y hacen todo. Las relaciones son muy bonitas y la atmósfera en general”.
Natasha también reconoció la gastronomía michoacana. Aunque tenía cierta preocupación por encontrar opciones vegetarianas, debido a que no consume carne, aseguró que disfrutó los platillos que probó, entre ellos enchiladas con frijoles.
En el caso del turismo nacional, César e Isabela, originarios de Chihuahua, regresaron a Morelia, ciudad que ya habían visitado en otras ocasiones, además, recorrieron distintos puntos de la región del lago de Pátzcuaro y visitaron espacios donde se realizan actividades alusivas a la tradición.

Ambos señalaron que la celebración en Michoacán es diferente a la de su estado, donde acostumbran acudir a los panteones para limpiar las tumbas de sus familiares y posteriormente regresar a casa.
“Celebramos el Día de Muertos, pero no es tan efusivo como aquí. Nosotros vamos al panteón y limpiamos la tumba de nuestros muertos y nos vamos a la casa, pues; o sea, no es una celebración tan grande como aquí. Los tamales, los uchepos, qué cosa tan deliciosa y el fervor que tienen aquí en Morelia, la tradición mexicana. Nosotros en Chihuahua no tenemos esto”.
Los visitantes coincidieron en destacar la amabilidad y hospitalidad de los morelianos, así como la disposición de las personas para orientar a quienes llegan de otros lugares y compartir sus tradiciones, un aspecto que también formó parte de la experiencia de los turistas durante su estancia en Michoacán.


