Morelia, Mich.- Falsas ofertas de trabajo, enganches a través de redes sociales, invitaciones a fiestas y el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes forman parte de las modalidades que enfrentan actualmente las familias de personas desaparecidas, advirtieron madres buscadoras durante el conversatorio realizado en el marco de la inauguración del mural “Hasta encontrarlas”, en el Colegio de Morelia.
Evangelina Contreras Ceja, del colectivo Colectivo Desaparecidos de la Costa y Feminicidios de Michoacán (DECOFEM), sostuvo que las desapariciones no han mostrado una disminución y advirtió que el fenómeno continúa ligado a distintas formas de violencia. “Las desapariciones en ningún momento han estado bajando, han ido al alza, porque nosotros decimos: si baja un poco el homicidio, aumentan las desapariciones. Si bajan un poco las desapariciones, aumentan los homicidios”, señaló.
Durante el encuentro, las participantes insistieron en que no es necesario esperar 24, 48 o 72 horas para denunciar la ausencia de una persona. Laura explicó que las primeras horas son determinantes para una localización con vida. “Las primeras 72 horas son las más importantes para poder localizar a una persona con vida. Después de eso las probabilidades de encontrarlas con vida disminuyen muchísimo”, afirmó.

Contreras Ceja relató el caso de un menor que fue atraído mediante una supuesta oferta laboral y que alcanzó a compartir su ubicación. Señaló que, después de la intervención jurídica y de activar los mecanismos correspondientes, pudo ser rescatado con vida. “Cuando desaparece un menor de edad, el meter un amparo por desaparición, después hacer la denuncia en Fiscalía y levantar un reporte en Comisión de Búsqueda son fundamentales para encontrarlos”, expresó.
Las madres buscadoras también alertaron sobre el reclutamiento de menores mediante redes sociales, particularmente en contextos de violencia familiar, separación de los padres o cuando niñas y adolescentes comparten públicamente situaciones personales que pueden ser aprovechadas para engancharlas. Además, señalaron que existen casos de menores utilizados como “halcones” y de jóvenes trasladados de una entidad a otra para incorporarlos por la fuerza a actividades delictivas.
Otro de los temas abordados fue la estigmatización de las víctimas. Las participantes señalaron que la idea de que una persona desapareció porque “andaba en malos pasos” contribuye a normalizar la violencia y desalienta la participación de la sociedad en la búsqueda. Gladiola Magaña González, quien busca a su padre desaparecido desde hace 21 años, llamó a no ignorar las fichas ni la información difundida por las familias. “Ya desaparecieron una vez, no los volvamos a desaparecer”, pidió.

Durante el foro también participaron Cruz Viveros Sánchez, quien busca a su hija desaparecida desde 2012, y Sonia Ramírez Flores, quien relató que desde hace siete años busca a su esposo y que recientemente también desapareció su hijo. Las participantes llamaron a los jóvenes a desconfiar de ofertas laborales con salarios elevados y pocos requisitos, compartir su ubicación y mantener comunicación constante con sus familias.
En el marco del encuentro, el Ayuntamiento de Morelia anunció además la entrega de un vehículo 4×4 para apoyar las labores de búsqueda, así como el fortalecimiento de la célula especializada de la Policía de Morelia. El conversatorio concluyó con la inauguración del mural “Hasta encontrarlas”, dedicado a las madres buscadoras y a las personas desaparecidas, bajo la consigna reiterada por las familias: “Hasta encontrarlos; vivos se los llevaron, vivos los queremos”.


