“Estar preparados para la guerra es uno de los medios más eficaces para conservar la paz”. George Washington (1732 – 1799) Primer presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo cerrará el presente año en medio de una fuerte disputa por la rectoría que deberá elegirse con un nuevo esquema, presuntamente más democrático y que aún no aprueba el Consejo Universitario. La expectativa mínima es que no genere una inestabilidad al grado de afectar a los estudiantes.
La rectora nicolaíta, Yarabí Ávila González denunció una “asfixia financiera” promovida por el gobierno estatal que encabeza Alfredo Ramírez Bedolla; destacó que “el mensaje es clarísimo, lo que quieren armar es una inestabilidad en nuestra universidad”.
Son dos los asuntos principales que ha denunciado Ávila González: las 3 solicitudes de juicio político ante el Congreso local y la resolución de laudos con más de dos décadas en juzgados y que sospechosamente ha resuelto en los últimos días, el magistrado Salvador Alejandro Pérez Contreras, el mismo que permitió la huelga de puertas cerradas del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM).
Pese al trabajo que evidentemente realizaron en equipo Yarabí Ávila y Alfredo Ramírez para que la UMSNH tuviera un presupuesto constitucional anual del 4.5 por ciento del total que ejerce el Ejecutivo y que implicó también la modificación para democratizar la elección del próximo rector, el rompimiento y actual encono entre estos personajes es innegable.
Fueron compañeros como diputados locales, Ávila González fue la primera secretaría de Educación en el gobierno que encabeza Ramírez Bedolla y luego, con el clásico acuerdo o sometimiento de la Comisión de Rectoría, como ha sido durante décadas, la hizo rectora.
Gracias a su alianza y pese al presupuesto deficitario de los primeros dos años de la administración de Yarabí Ávila, se les pagaron salarios y prestaciones a profesores y trabajadores con recursos extraordinarios, y aunque han abonado, todavía se arrastran adeudos de administraciones pasadas.
Llegó le reforma constitucional en 2024 y para 2025 se contó con el primer presupuesto constitucional, que no pleno. El dinero sigue faltando para hacerle frente a adeudos contractuales del pasado y laudos con proveedores.
Así que pese a todas las dificultades y retos que representa la UMSNH, Yarabí y Alfredo parecían hacer equipo. Algo se rompió, se incumplieron, traicionaron o defraudaron, pero lo claro es que tras los festejos por la Reforma Constitucional llegó el conflicto.
Como argumenta la propia rectora, el gobierno ha cumplido con el presupuesto constitucional, pero tiene la sospecha de que está moviendo los hilos para provocarle la asfixia financiera e inestabilidad.
La sospecha es válida. Los gobiernos de Morena han abusado del poder a grado de destruir las instituciones democráticas y desparecer o someter a todo contrapeso. Así que, tiene sentido concluir que desde el gobierno surge la estrategia de asfixia financiera y desestabilización en la UMSNH ante el rompimiento con la rectora y el deseo de imponer al próximo rector, por ejemplo, Humberto Urquiza Martínez, de lamentable memoria a su paso por el Instituto Electoral de Michoacán (IEM).
Otros evidentes aliados de Alfredo Ramírez han sido el diputado local, Baltazar Gaona García y Eduardo Tena Flores con su SUEUM
En el caso de los trabajadores sindicalizados, además de sus criticas soeces en redes sociales, han solicitado juicio político ante el congreso estatal, señalado sospechas de desvío de recursos por las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por 295 millones de pesos del 2024 que siguen en trámite de desvanecer y cuestionado la inversión con los recursos propios de la universidad en infraestructura deportiva como la alberca o lo que cuesta el equipo profesional de futbol, en lugar de pagar adeudos con los trabajadores sindicalizados.
Sólo estos elementos dejan claro el tamaño de la disputa y el conflicto que tiende a agudizarse. Ante semejante escenario surgen bastantes dudas. Les dejo algunas:
- ¿La denuncia pública de Yarabí Ávila contra el gobierno de Michoacán es una reacción ante el temor de que proceda algún juicio político que la deje al margen de la definición del reglamento para elegir al próximo rector y hasta que la obliguen a separase anticipadamente de la rectoría?
- ¿La rectora pretende sentar precedente porque no le alcanzará el recurso para cerrar sin sobresaltos su administración, pese a que han señalado que salarios y prestaciones están garantizados?
- ¿Por qué no pudo esperar a negociar políticamente la situación con quien ganará la candidatura de Morena al gobierno de Michoacán y que se supone está a días de definirse?
- ¿Alfredo Ramírez usará todo su poder para someter o de plano quitar de la rectoría a Yarabí para imponer al próximo rector?
- ¿Le bastará a Ramírez Bedolla que Ávila González le entregue el control del reglamento electoral?
- ¿Con tal de acabar con la guerra y terminar su periodo, estará dispuesta la rectora a ceder con el gobernador, cuando ha retrasado la aprobación de los lineamientos para elegir al próximo rector?
- ¿Hay alguna posibilidad de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, con todas las crisis que enfrenta su administración se interese en el conflicto y le ayude de alguna manera a la rectora de la UMSNH?
- ¿Logrará ganar la batalla final Ávila González para despedirse de la rectoría con una administración que logró un presupuesto constitucional, disminuir la deuda, generar nueva infraestructura deportiva con recursos propios y posiblemente democratizar la elección?
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.


