Las policías municipales son fácilmente infiltradas por el crimen organizado y “en ocasiones” son las que extorsionan o chantajean a los presidentes municipales, denunció el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, al justificar la necesidad de que se debata la desaparición de estos cuerpos de seguridad y que la Guardia Nacional asuma sus funciones.
Señaló que se requeriría una reforma al artículo 115 de la Constitución federal, que en 1999 le otorgó a los ayuntamientos la responsabilidad de la seguridad pública, al señalar que es el eslabón más débil en esa materia, en un hecho que es sabido no solo por la autoridad sino por los ciudadanos.
“Las policías municipales en ocasiones son las que están ahí cometiendo extorsión o chantajeando al propio, a la propia presidenta o presidente Municipal. Son de, lo hemos visto, las infiltran de manera muy fácil los grupos de la delincuencia organizada. Y hay que decirlo porque eso es un hecho, lo sabemos, lo sabe el Gobernador y no nada más el Gobernador, creo que muchos de ustedes, si la opinión pública, el pueblo, la gente lo sabe”.
En conferencia de prensa, explicó no obstante que la infiltración de la delincuencia no es exclusiva de las corporaciones de seguridad municipales de Michoacán sino de todo el país.
En el caso del estado recordó que están bajo investigación las corporaciones policiacas de Ecuandureo, en Zinapécuaro, Ario de Rosales, Zacapu, Chavinda, y Uruapan, donde fueron detenidos 7 policías por su presunta vinculación con el homicidio de Carlos Manzo Rodríguez y la ejecución extrajudicial del homicida material.
El mandatario estatal consideró que esto es consecuencia de los bajos niveles de cumplimiento de los estándares de certificación y acreditación de los elementos de seguridad municipales, ya que son contratados cuando no cumplen con este proceso.
“Por ejemplo, de los siete elementos que están detenidos por el caso del homicidio de Carlos Manso, de los siete solo tres tenían certificación, nosotros cuatro no. Porque los municipios o ayuntamientos dan alta a elementos sin que tengan aún certificación y acreditación. Sin certificación y acreditación no deberían siquiera portar armas. ¿Por qué? Porque quiere decir que no han pasado los C3, no han pasado el control y confianza”.
Detalló que a nivel nacional al menos 1 mil municipios de cerca de 2 mil 462 tienen presencia de la Guardia Nacional y en Michoacán tiene cuárteles en 52 municipios, de tal manera que hay más elementos de dicha corporación que municipales.
Argumentó que la policía representa una carga económica que los ayuntamientos “no pueden soportar”, a tal grado que pasan hasta 5 años sin que soliciten una sola arma a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), para comprarla.
Ramírez Bedolla consideró que esto requiere un gran debate, que parta de reconocer las limitaciones reales que se tienen “en el terreno y en la realidad”, para llevar a la práctica lo que dice la ley.


