Morelia, Michoacán.– Las formas para ocultar recursos provenientes de actos de corrupción se han vuelto cada vez más sofisticadas y hoy una de las principales alertas para las fiscalías anticorrupción del país es el uso de criptoactivos, advirtió Diego Alejandro Cárdenas Luján, secretario técnico de la Convención Nacional de Fiscales Anticorrupción.
El también director de Inteligencia Delictiva, Patrimonial, Financiera y Fiscal de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua señaló que las investigaciones financieras, criminales, fiscales y patrimoniales son fundamentales para seguir la ruta del dinero público desviado. “Cada día los criminales, las personas que no respetan los marcos legales dentro de las instituciones, están innovando conforme a cómo ocultar los recursos que vienen de actos de corrupción”, expresó.
Cárdenas Luján explicó que ya no se trata únicamente de mecanismos tradicionales como simulación de contratos, prestanombres, empresas fachada o empresas fantasma, sino de esquemas más complejos que terminan en inversiones en criptomonedas. “Estamos viendo que día a día las grandes artimañas de corrupción están acabando en inversiones en criptomonedas”, sostuvo.
El especialista explicó que los criptoactivos dificultan el rastreo de los recursos porque el dinero puede ingresar mediante depósitos o transferencias, pero después convertirse en activo digital, incluso almacenarse en dispositivos como memorias USB y enviarse a otros países. “No es imposible, pero requiere estrategias más avanzadas y personal más profesional”, puntualizó.
Cárdenas Luján reconoció que la Federación lleva el mayor avance en esta materia, mientras que los estados apenas comienzan a capacitarse, invertir y regular este tipo de investigaciones. Por ello, consideró necesario que desde el ámbito federal se marque la pauta legislativa.
Señaló que instituciones como la Unidad de Inteligencia Financiera, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la Secretaría de Hacienda y la propia autoridad federal cuentan con mayor acceso a información bancaria, por lo que su participación resulta clave para ubicar el último trazo del dinero antes de convertirse en criptoactivo.
Aunque evitó dar un porcentaje sobre cuánto dinero desviado estaría terminando en criptomonedas, afirmó que se trata de una práctica que va en aumento y que ya forma parte de los análisis que realizan las fiscalías anticorrupción en coordinación con los estados. “Es algo que sí le puedo decir, que está incrementando la actividad de recursos que son desviados o que terminan en un criptoactivo o en una criptomoneda”, dijo.
El secretario técnico de la CONAFA refirió que estados como Nuevo León, Coahuila y Chihuahua, enfrentan mayores retos por la movilidad de recursos; sin embargo, aclaró que todas las entidades están expuestas a que dinero desviado termine en activos digitales.


