Morelia, Michoacán.- En su despedida del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM), la magistrada Alma Rosa Bahena Villalobos reconoció que durante los siete años que permaneció en el órgano jurisdiccional enfrentaron presiones y amenazas; sin embargo, aseguró que estas circunstancias no comprometieron la autonomía, imparcialidad y legalidad de la institución.
“Entonces, quiero decir que aún frente a las presiones, a las diversas amenazas, yo creo que hemos mantenido la autonomía, la imparcialidad y la legalidad de este tribunal electoral, por lo cual quiero decirles que todas y todos nos debemos sentir muy orgullosos y que incluso si se pudieran repetir las circunstancias, yo diría que no hay ninguna de la cual yo me arrepiento”, expresó durante su última sesión pública como integrante del Pleno, sin precisar de dónde provinieron dichas presiones y amenazas.
La magistrada, quien concluye su encargo junto con Yurisha Andrade Morales, sostuvo que durante su gestión se privilegiaron los derechos político-electorales de la ciudadanía, incluso en circunstancias adversas.
Destacó que, pese a los desafíos enfrentados, las resoluciones se emitieron bajo los principios constitucionales que rigen la justicia electoral, por lo que aseguró retirarse con la satisfacción del deber cumplido.
En su intervención, Andrade Morales también hizo referencia a las presiones políticas que enfrentan los órganos jurisdiccionales, particularmente en escenarios de polarización. “Mi convicción es que la judicatura en materia electoral debe ejercerse con firmeza inquebrantable frente a las presiones políticas que surgen de las tensiones de la coyuntura política”, manifestó, al advertir que la falta de independencia de un tribunal puede dejar en estado de indefensión a la ciudadanía o afectar a los actores políticos que recurren a la justicia electoral.
Las declaraciones se produjeron durante la sesión pública de este miércoles, en la que ambas magistradas fueron despedidas por sus compañeros del Pleno tras siete años de funciones, luego de haber sido designadas por el Senado de la República en octubre de 2019.
En medio de reconocimientos por su trayectoria, las juzgadoras hicieron un llamado a preservar la independencia de las instituciones electorales frente a los intereses políticos, mientras Andrade Morales aseguró que deja el cargo con la frente en alto y las manos limpias.


