El secretario estatal de Salud, Elías Ibarra Torres, confirmó que en la entidad se han diagnosticado 265 casos de sarampión, además de una defunción asociada a complicaciones por esta enfermedad, en un contexto nacional donde los 32 estados del país ya registran contagios.
De acuerdo con el funcionario, el fallecimiento ocurrió en el municipio de Coalcomán, donde un adulto mayor de 64 años perdió la vida en el Hospital Rural del IMSS, tras presentar complicaciones derivadas del sarampión. “Lamentablemente ya tuvimos una defunción en Michoacán, atribuida a complicaciones por sarampión; era un adulto mayor que no tenía antecedentes recientes de vacunación”, señaló.
Ibarra Torres detalló que, a nivel nacional, se contabilizan 7 mil 417 casos, mientras que Michoacán ocupa una posición intermedia en el número de contagios, muy por debajo de estados como Chihuahua, Jalisco y Chiapas. Explicó que cerca del 90 por ciento de los casos en la entidad corresponden a personas no vacunadas, principalmente trabajadores agrícolas migrantes provenientes de otros estados.
Ante este panorama, el secretario informó que se activaron equipos de respuesta rápida, con acciones que incluyen la confirmación de casos mediante el Laboratorio Estatal de Salud Pública y el INDRE, así como bloqueos vacunales casa por casa en un perímetro de hasta 25 manzanas alrededor de cada caso positivo.
“Hoy por hoy, la mejor forma de evitar el sarampión o una enfermedad grave sigue siendo la vacunación contra el sarampión”, enfatizó.
Indicó que en Michoacán se han aplicado más de 500 mil dosis y se cuenta con más de 800 mil vacunas disponibles, aplicándose esquemas desde los seis meses de edad y hasta los 49 años, sin que exista restricción para personas mayores que deseen vacunarse. La vacunación se realiza en centros de salud estatales, del IMSS, ISSSTE y del sistema de salud federal.
Finalmente, el titular de Salud reiteró el llamado a la población a vacunarse y acudir de inmediato a los servicios médicos ante cualquier síntoma, subrayando que la vacunación es “la piedra angular” para prevenir complicaciones graves y defunciones por enfermedades prevenibles.


