La noche del viernes primero de agosto, la abogada Eva Guadalupe Hernández Almazán circulaba por la carretera Morelia-Mil Cumbres poco después de las 20:00 horas, cuando cerca de la comunidad Los Tigrillos, municipio de Charo, hizo caso omiso a dos hombres que le pedían detenerse, se percató que metros más adelante se cometía un robo; dio la vuelta en “U” e intentó regresar.
Los sujetos le dispararon al menos en 16 ocasiones, una bala atravesó la carrocería del vehículo y causó grave daño al hígado y al riñón derecho, la hemorragia le arrebató la vida.
Eva se dirigía a Morelia para encontrarse con su amiga Jimena, en un restaurante; sus hermanos supieron del asesinato cuando transitaban por el mismo tramo carretero para buscarla, ya que sus conocidos habían reportado que no había llegado a la cita.
Minutos antes, los mismos delincuentes habían despojado de un Jeep Wrangler blanco, valuado en poco más de un millón de pesos a un hombre de 74 años; con armas largas, 4 sujetos lo obligaron a bajar y entregarles su billetera, al igual que a uno de sus trabajadores que lo acompañaba.
Otros dos sujetos armados se ubicaron a distancia, y serían los que habían disparado contra el vehículo de la abogada.
En la última semana se habían cometido al menos 8 asaltos armados en la misma zona, del municipio de Charo.
Tras lo ocurrido, la Fiscalía General del estado, Guardia Civil y Guardia Nacional pusieron en marcha una serie de operativos en la zona para identificar a los delincuentes; el martes 26 de agosto una patrulla visualizó un vehículo con reporte de robo cuyos ocupantes intentaron escapar, al requerirlos se percataron que al interior tenían un arma larga.
Uno de los detenidos se identificó como Sergio N., quien al ser interrogado reconoció haber estado en el lugar donde mataron a la joven “con otros hombres armados”, por lo que se requirió la orden de aprehensión y este viernes fue presentado ante el Juez de Control, Ariel Montoya Romero.
La Fiscalía General del estado realizó la formulación de imputación, a través de dos ministerios públicos, que exhibieron cerca de 50 datos de prueba, entre dictámenes periciales, estudios técnicos de cámaras de video localizadas en la zona y entrevistas a testigos.
Entre estos, fue determinante el testimonio del joven identificado como Juan, quien viajaba con el imputado en el vehículo robado, y quien relató que caminaba a un lado de la carretera a Temazcal, cuando encontró a Sergio, quien le ofreció recompensarlo por comprarle algunos productos en la tienda y luego, por llevarle comida a diario.
Señaló que intrigado, le había preguntado la razón y el ahora imputado le había compartido que “había asesinado a una mujer en Mil Cumbres”.
Además del testimonio, la Fiscalía encontró el arma en el vehículo, por lo que al someterla al estudio de balística, tendría correspondencia con el arma de la que salió la bala que asesinó a la joven.
Junto con estos datos de prueba, se aportaron también los dictámenes de las grabaciones de cámaras de video que demostraron, que una camioneta con las características de la que conducía Sergio, fue utilizada para cometer el atraco del vehículo, unos minutos antes de que la joven circulara por la zona.
Una abogada de oficio defendió al imputado, al señalar que los testimonios y pruebas fueron coincidentes en señalar que quienes cometieron el atraco tenían la cara cubierta, por lo que no era posible ubicarlo en el lugar de los hechos, y que la acusación principal se basaba en un testigo.
Como único argumento a su favor, Sergio aseguró que nunca se le informó de sus derechos y que cuando afirmó que había estado con otros hombres armados en el lugar del crimen, no se le dijo que tenía que guardar silencio, sino hasta que llegó su abogada, 6 horas después.
El juez de control, Ariel Montoya Romero explicó que los casi 50 datos de prueba son suficientes para señalar la probable participación de Sergio N. en los delitos de homicidio calificado y de robo de vehículo motor terrestre, por lo que determinó la vinculación a proceso y dictó un máximo de 6 meses para la investigación complementaria, en tanto se mantendrá en prisión preventiva en el CERESO Mil Cumbres.
Al menos otros 5 hombres habrían participado en el atraco, y siguen libres.