Morelia, Mich.- En el marco del Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez, el pianista Ricardo Alí Álvarez ofreció un recital inolvidable en la Sala 9 del Centro Cultural Clavijero, donde el público fue testigo de una velada llena de pasión y virtuosismo.
El programa presentó un viaje a través de distintas épocas y estilos, abriendo con la majestuosa Goyescas (1911) de Enrique Granados, suite inspirada en las pinturas de Goya y considerada la obra maestra del compositor español. A través de piezas como El fandango de candil y Quejas o La maja y el ruiseñor, Álvarez evocó con elegancia los contrastes de la tradición romántica española.
El recital continuó con la Kreisleriana Nova de Gerhart Muench, obra de gran complejidad técnica y profundidad emocional. En ella, el pianista destacó la tensión entre la herencia romántica y los matices de modernidad que habitan en el lenguaje del compositor alemán.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la interpretación de la suite Carteles (1952) de Miguel Bernal Jiménez, pieza que reflejó el espíritu nacionalista y el color musical característico del legado michoacano. Con esta obra, Álvarez rindió homenaje al ilustre compositor cuyo nombre da vida al festival.
La velada concluyó con la Balada mexicana (1914) de Manuel M. Ponce, una obra monumental en la que confluyen el lirismo romántico y la esencia popular mexicana. La interpretación de Álvarez se distinguió por su dominio técnico y una expresividad que conmovió profundamente al público asistente, que ovacionó de pie al pianista.
Este concierto reafirmó el compromiso del Festival de Música de Morelia con la difusión del talento mexicano y la preservación del legado de grandes compositores nacionales e internacionales.
Gracias al apoyo de Jafher, Banco Azteca, Harinera Monarca y CPKC de México, fue posible disfrutar de esta jornada dedicada al arte del piano y a la riqueza musical que caracteriza a esta 37ª edición del FMM.


