Osmar N. de 15 años de edad, fue sometido y entregado a las autoridades municipales por otros estudiantes de la preparatoria Anton Makárenko, localizada en el municipio de Lázaro Cárdenas, luego de que asesinó a dos maestras con un fúsil que aún tenía en sus manos, con 64 cartuchos útiles, el pasado 24 de marzo.
El Fiscal Carlos Torres Piña destacó el valor que tuvieron los estudiantes, quienes no solo lograron desarmarlo sino someterlo a los pocos minutos de que había cometido el crimen.

En el video se aprecia el momento en el que los estudiantes transitan por un pasillo, donde rato antes su compañero había perpetrado el crimen y en el que aún estaban los cuerpos de las víctimas.
“Hay un video en particular, no sé si se pueda, donde el joven después de ejecutar a las dos maestras entró hacia los baños y fueron los mismos jóvenes quienes lo detienen, fueron los mismos jóvenes quienes lo desarman, como se puede ver en el vídeo, ya lo llevan hacia afuera del domicilio de la escuela.(…) Cuando llega la Fiscalía al lugar de los hechos, el joven ya estaba detenido, atado con cables, con algunos elementos que agarraron los jóvenes”.
De acuerdo al reporte oficial, el joven llegó a la institución con el rifle ARK 15, un cargador y 64 cartuchos útiles escondidos en una funda de guitarra; tras ser detenido fue trasladado a Morelia, donde el 27 de marzo se decretó su vinculación a proceso y se dio como plazo para la investigación complementaria un mes.
El Fiscal del estado reconoció no obstante que a la fecha, no han logrado conocer cómo obtuvo el menor el arma que utilizó, explicó que el fúsil “es hechizo”, integrado con partes de varias armas diferentes, que Osmar asegura estaba en su casa, mientras sus familiares dicen desconocer su origen.
Señaló que tampoco han tenido acceso al celular del menor, ya que inicialmente marcaba su ubicación en la zona de su domicilio, pero fue apagado y sus familiares no lo han proporcionado.
“En las entrevistas que se han realizado con familiares, desconocen de dónde se obtuvo el arma. Él hace referencia sólo que la sacó de su casa, no ha señalado absolutamente nada más. (…) Sobre el celular, no lo hemos podido localizar. En un principio nos ubicaba en su zona donde él se movía, en su domicilio, pero posteriormente de que se apagó ese celular, no hemos podido dar con él. Hemos insistido con los familiares que es importante que nos puedan compartir, pero al momento no lo han hecho.”
Torres Piña advirtió que, en las redes sociales abiertas, se pudo conocer también que el menor tenía interacción en ciertos grupos y que pudieran haber tenido una influencia cultural, ya que se aprecia el uso de armas y de agresión hacia las mujeres.



