Sin respuesta, enfermos renales de comunidades indígenas del oriente de Michoacán

Sin respuesta, enfermos renales de comunidades indígenas del oriente de Michoacán

Un trasplante es lo único que salvaría la vida a los hermanos Viviana y Arturo, quienes padecen insuficiencia renal provocada por haber nacido con un riñón chico sin funcionamiento y uno normal, que quedó paralizado luego de unos años.

Acuden dos veces por semana al Hospital Regional de Hidalgo para someterse a hemodiálisis; son hijos de la señora Yolanda Romero Martínez, cuya familia materna también padeció la misma enfermedad y que atribuye lo ocurrido a la mala alimentación que tuvo durante el embarazo.

“Dijeron que era insuficiencia renal, que tenía sus riñones chiquitos, tenía un grande y un chiquito, que el riñón chiquito no trabajaba y que se le había cansado el otro riñón, porque solo trabajaba uno, pero fue de nacimiento, no tuve una buena alimentación, no la tuve, entonces no le crecieron los dos riñones, le creció un chico y le creció un grande”, señaló.

José Cornelio Martínez, de 30 años de edad, tiene cerca de 4 años con la misma enfermedad; además cuenta con hermanos y tías que ya han fallecido a causa de ese padecimiento.

La debilidad fue el primer síntoma que tuvo y durante 3 años se negó a aceptar su enfermedad, hasta que “ya no pudo más”

“La única alternativa es el trasplante para mejorar eso”, señala su esposa Martha Estela Evaristo Cornelio, quien asegura que han tenido diagnósticos diferentes sobre la causa del padecimiento.

José Cornelio tiene una larga lista de familiares con la misma enfermedad.

Todos son originarios de la comunidad indígena de San Matías El Grande, la de mayor alta incidencia de enfermedad renal crónica en el país y ubicada prácticamente a 10 kilómetros de la Geotérmica Los Azufres, en el municipio de Hidalgo.

De acuerdo a los integrantes del Concejo Comunal, las enfermedades renales comenzaron a presentarse en esta localidad otomí en los años 80, cuando iniciaron operación las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Roque Martínez Hernández, integrante del Consejo Comunal como contralor, recuerda que desde hace cerca de 20 años, investigadores y geólogos acudían a realizar estudios del agua, y dejaron a la comunidad la recomendación que no la hirvieran para consumirla, ya que se activarían los metales pesados que contenía.

Sin embargo, relata que hace apenas 3 meses tuvieron los resultados de una serie de estudios que realizó un grupo de investigadores, quienes confirmaron que el problema es derivado del mal manejo de desechos, pilas de enfriamiento y escurrimientos constantes de tóxicos a los manantiales que abastecen esa localidad, situaciones que fueron detectadas por los propios pobladores.

Según los estudios, metales pesados como el arsénico y el plomo se encuentran en los manantiales de Los Tejocotes y Las Moras, lugares que son utilizados por la población para bañarse, lavar ropa y utensilios de cocina.

En consecuencia, el consejero aseguró que se ha optado por someterlo a un proceso de potabilización y cloración, para evitar la contaminación directa.

Escondidos entre los bosques del oriente de Michoacán, se encuentran kilómetros de tubería que trasladan vapores y líquidos por toda esa zona; la geotermoeléctrica cuenta con 100 pozos, 56 pilas de enfriamiento y 10 plantas generadoras de energía, que abastecen 40% de la electricidad del país, donde los pobladores identificaron el mal manejo de desechos y las filtraciones.

Entre los puntos rojos, un tramo en el camino a Laguna Larga, donde son arrojados constantemente residuos blancos que los habitantes aseguran corresponde a Arsénico, pero que tras su denuncia, personal de la CFE ha intentado cubrir con pasto, que luce prácticamente quemado por los tóxicos de los desechos.

Integrantes del Concejo Comunal y del Consejo Supremo Indígena realizaron el primer recorrido por al menos 7 puntos apenas hace dos semanas, en el que de acuerdo al vocero de la organización, Pavel Uliánovo Guzmán Macario se constataron las irregularidades que han venido denunciando.

Sin embargo y ante la resistencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a reconocer la responsabilidad jurídica en el tema, el colectivo de abogados indígenas promoverá una serie de juicios para que se garantice la reparación de todas las irregularidades detectadas, se atienda a los enfermos con urgencia y comunidades tengan los servicios básicos adecuados.

En tanto, la Geotérmica trabaja 24 horas al día, lanzando densos vapores y una ligera lluvia que los pobladores califican como ácida, ya que estaría mezclada con algunos tóxicos.