Morelia, Mich.— La operación de las unidades profesionales de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo en Huetamo y Zamora enfrennta un escenario crítico ante la falta de presupuesto asignado, lo que ya obliga a la institución a sostenerlas con ingresos propios, una medida que no será sostenible a largo plazo.
La rectora Yarabí Ávila González advirtió que la unidad de Huetamo ni siquiera ha sido formalmente recibida, mientras que ninguna de las dos sedes cuenta con recursos etiquetados para su funcionamiento, lo que ha derivado en esquemas provisionales para el pago de docentes y gastos básicos.
“Nosotros, la Universidad Michoacana, a través de las propias facultades, con sus ingresos generados, es que hemos pagado a los maestros y así los gastos de operación. Desgraciadamente, esta situación llegará a un momento donde va a colapsar”, señaló.
Actualmente, los docentes son contratados por honorarios y en condiciones distintas al resto del profesorado, mientras que la matrícula crece año con año, incrementando también la presión financiera. En Zamora, por ejemplo, ya se contabilizan más de 200 alumnos y una plantilla que se ha duplicado.
La rectora reconoció que el futuro de Huetamo dependerá de la viabilidad económica y de una decisión del Consejo Universitario, al tratarse de una región con alta necesidad educativa, pero sin respaldo presupuestal.
“Es una responsabilidad de la universidad otorgar estas opciones, pero tampoco estamos obligados a lo imposible. El recurso financiero debe ser muy claro”, afirmó.



