El sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como el “Padre Pistolas”, originario del municipio de Chucándiro, hizo un llamado a la Iglesia católica para que los presbíteros impulsen acciones sociales concretas en favor de las comunidades, como la instalación de dispensarios médicos, comedores y espacios educativos en los templos.
Desde la Catedral de Morelia, el sacerdote señaló que actualmente se está desaprovechando la influencia que tienen los líderes religiosos para transformar la realidad de la población, especialmente en zonas vulnerables.
Gallegos Lara criticó que algunos sacerdotes centren su labor únicamente en las actividades litúrgicas, cuando su vocación también implica atender necesidades básicas de la población.
“Nunca me he cogido a nadie, nunca paro de trabajar, siempre estoy de perro y ya estoy viejo. Se está desperdiciando el poder del sacerdote y del obispo. Un sacerdote puede levantar un pueblo”, expresó.
En ese sentido, exhortó a sus colegas a no enfocar su vida en la acumulación de bienes materiales, sino en ejercer plenamente su ministerio para generar cambios sociales en las comunidades donde desempeñan su labor pastoral.
“Yo tengo ya 74 años, estoy haciendo carreteras que me cuestan medio millón y veo que en toda la República hay uno o dos sacerdotes muertos y un obispo. Y yo me pregunto, ¿qué han hecho? Desde luego tienen que atender la misa, el rosario, la predicación, pero sobre todo está mandatado que en las parroquias haya un dispensario médico, un lugar donde se les dé de comer a los pobres y que haya una escuela, lo manda el derecho canónico”, afirmó.



