Tras la aprobación de la reforma al artículo 44 de la Constitución Política de Michoacán que prohíbe que el Ejecutivo Estatal herede deuda de largo plazo, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla consideró que esto impedirá que un gobierno caiga en la tentación de endeudar al estado con facilidad y advirtió que la deuda pública es “un veneno” que el estado se sigue tomando.
En conferencia de prensa, reconoció el consenso de las diferentes fuerzas políticas a favor de la iniciativa, lo que dejó claro que “aunque las diferencias son profundas entre las ideas políticas hay coincidencias”.
“Todos, sin excepción, de color partidario, partidista, independientes, agnósticos, saben que la deuda pública es tóxica, que es un veneno que nos estamos tomando y que ya no nos tomaremos más en Michoacán, porque está ya prohibida constitucionalmente por determinación”.
El mandatario recordó que recibió el gobierno quebrado y con una deuda total de 50 mil millones de pesos, pero en la actualidad la cifra ha bajado a 19 mil millones de deuda bancaria.
“Mira, a mi entregaron el estado con una deuda total de 50 mil millones de pesos, la deuda bancaria actual del gobierno es de 19 mil millones, que fue contratada en periodos anteriores, nosotros no hemos contratado ninguna deuda bancaria de largo plazo en mi gobierno y ya no podremos hacerlo, ya está prohibido en la Constitución, sí hay una deuda que nos heredaron bancaria y esa deuda continuará hasta que se pague, por eso lo digo, una deuda de largo plazo es hipotecar el futuro de muchas generaciones”.
Ramírez Bedolla aseguró que la totalidad de la inversión pública que hay en su administración no ha requerido deuda y con la reforma constitucional, está asegurado que ya no podrá endeudar al estado y la misma limitación tendrán los próximos gobernadores.



