Entre cohetones e intentos de retirar las vallas metálicas con las que se protegió la fachada principal de Palacio de Gobierno, concluyó la marcha que realizaron integrantes del sector IX Indígena en Morelia, para exigir condiciones de seguridad para realizar su labor y justicia para los trabajadores de la educación que fueron víctimas del ataque armado que se registró en Pómaro, municipio de Aquila el pasado 29 de mayo.

Los integrantes de este grupo arribaron primero a Casa de Gobierno, donde un nutrido número de policías estatales resguardaron el inmueble, por lo que de inmediato emprendieron la marcha hasta el centro histórico de la ciudad.
Ignacio Méndez, Técnico de la sección XVIII Poder de Base en Educación Indígena, denunció ante medios las condiciones de inseguridad a la que se enfrentan, ya que deben trasladarse a lugares alejados y muchas ocasiones son amedrentados por la delincuencia en ese trayecto.
“Nos enfrentamos a mucha inseguridad. Nos enfrentamos también, al trasladarnos, nos enfrentamos con esa inseguridad que hay dentro de las comunidades. No nada más es de una región a otra, son varias distancias en las cuales siempre tuvimos inseguridad y que hemos sido amedrentados por esas personas”.
Tras el ataque armado en el que fue asesinado el profesor Felipe de Jesús Martínez y herida la docente, Adeleida Zacarías Pascual, el técnico en Educación Indígena de Poder de Base relató que muchos profesores son retenidos, a otros les cierran las escuelas o les impiden realizar su labor, sin que la autoridad tome en serio su problemática.

“Muchas de las ocasiones nos impiden llegar, otras ocasiones nos cierran las escuelas, muchas de las veces nos atajan, nos dan en específico los tiempos en que podemos realizar determinadas cosas, tememos por nuestra integridad”.
Reconoció que la mayor parte de los 4 mil 300 trabajadores de la educación del sector indígena se enfrentan a este riesgo, que no es exclusivo de Aquila, por lo que han exigido cambios de adscripción, pero no se respeta el procedimiento que tienen establecido

También de esta representación magisterial. Pablo Fabián denunció que la inseguridad también ha provocado que al menos 30% de los 60 mil estudiantes de educación indígena abandonen las aulas
“Lo que tiene que ver concretamente con educación indígena tenemos desaparecidos, tenemos secuestrados, destrozados, hoy es el hartazgo que acontece en Colola, municipio de Aquila, que mueren los compañeros por ir de raite”.
El contingente cerró el Libramiento Sur de Morelia, frente a la residencia oficial cerca de las 10:30 horas y luego avanzó lentamente por calzada Juárez, para arribar al centro histórico 2 horas después, bajo una pertinaz llovizna.
De inmediato se colocó el templete, pero algunos participantes intentaron retirar las vallas metálicas con las que se protegió Palacio de Gobierno, mientras policías estatales resguardaron la calle lateral.
Normalistas lanzaron algunos cohetones contra el inmueble gubernamental y contra los uniformados, que lanzaron algunas balas de goma; minutos después ingresó una comisión de cerca de 40 participantes, aunque el bloqueo de la avenida Madero se mantuvo.


