Morelia, Michoacán.— El Partido Revolucionario Institucional (PRI) exigió investigar presuntas irregularidades en contratos por 514 millones de pesos del Instituto Nacional Electoral (INE), tras la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala, y advirtió que la próxima presidencia no debe responder a intereses partidistas.
Durante la sesión del Consejo Local del INE en Michoacán, su presidente, David Alejandro Delgado Arroyo, defendió la solidez institucional y sostuvo que las acciones de una persona o de un grupo no representan a toda la autoridad electoral.
En respuesta al posicionamiento priista, Delgado Arroyo destacó que el INE es resultado de una construcción histórica que permitió la ciudadanización del antiguo Instituto Federal Electoral (IFE) y la consolidación del Servicio Profesional Electoral Nacional como uno de sus pilares. “Habemos muchos miembros del servicio profesional electoral nacional y personal de la rama administrativa, que en apego permanente, no ocasional, permanente a los principios rectores de esta institución desarrollamos con toda convicción nuestro trabajo y nuestro desempeño”, expresó.
Añadió que el organismo continúa trabajando en la organización del proceso electoral concurrente de 2027, independientemente de los asuntos que deban esclarecerse en las instancias federales correspondientes.
La representación del PRI señaló que existen contratos por 514 millones de pesos presuntamente bajo investigación de oficio de la Auditoría Superior de la Federación, además de una adjudicación directa por 197 millones de pesos y observaciones iniciales por 66.5 millones de pesos.
“Una renuncia no borra las dudas, no sustituye las investigaciones y no exime a nadie de rendir cuentas”, sostuvo. También demandó que la próxima presidencia del INE recaiga en una persona independiente, con capacidad profesional y sin subordinación a Morena ni a instrucciones de Palacio Nacional.
Por su parte, el consejero electoral Vicente González Hidalgo rechazó que las presuntas acciones de una persona puedan utilizarse para cuestionar a toda la institución. “Las acciones de una persona no pueden calificar al Instituto Nacional Electoral”, expresó, al recordar que la ciudadanización del organismo fue resultado de décadas de lucha democrática. También llamó a los partidos políticos a conducirse con responsabilidad para permitir que la autoridad electoral actúe con objetividad e independencia.
Finalmente, la representación del Partido del Trabajo (PT) cuestionó los antecedentes del PRI en la organización de las elecciones y señaló que durante décadas ese partido mantuvo influencia sobre las decisiones electorales. Sostuvo que la fortaleza de las instituciones descansa en sus capacidades técnicas, experiencia y compromiso con la democracia, no en una sola persona, y expresó su confianza en que las investigaciones correspondientes se desarrollen con seriedad y profesionalismo.


