El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC), Alejandro Hernández Torres, informó que las pérdidas económicas que ha representado el cierre de negocios en Morelia durante la pandemia del COVID-19, suman 4 mil 200 millones de pesos con una afectación de 2 mil fuentes de empleos que se han perdido.
De los 4 mil 500 restaurantes afiliados, cerca de 200 no podrán reabrir sus puertas ante el déficit económico que presentan. Indicó que uno de los principales problemas que enfrentaron los empresarios fue la falta de acuerdos para el pago de la renta.
“La afectación no es menos, hablamos cerca de 4 mil 200 millones de pesos que se dejaron de vender solamente en el municipio de Morelia durante estos días con una afectación al día de hoy directa a 2 mil empleos que ya no van a regresar a sus fuentes de trabajo y cerca de 200 lugares que tampoco van a volver abrir sus puertas después de esta pandemia”.
Pese a la buena comunicación con autoridades municipales, Hernández Torres consideró que hace falta claridad en los protocolos de seguridad y sanidad a implementar, ya que la necesidad de los negocios de abrir sus puertas, los ha llevado a incurrir en anomalías.
Ante ello, informó que se tiene hasta el momento el registro de un restaurante clausurado afiliado a la Cámara y una decena con sanciones administrativas por no aplicar de manera completa los lineamientos dictados.
“Tenemos el caso de una clausura de un afiliado hace 10 días, tenemos cerca de una decena de sanciones administrativas que en su momento fueron atendidas con el director de Inspección y Vigilancia”.
Respecto a los apoyos de los tres niveles de gobierno, refirió que únicamente se recibieron créditos y aplazamiento en los pagos de impuestos, cuando la afectación ha sido mucho mayor, por lo que los apoyos son insuficientes para subsistir ante la contingencia sanitaria.