Representantes de cámaras empresariales y autoridades del ayuntamiento de Morelia expusieron los resultados del Mundial de Fútbol en la capital y el resto del estado, donde reportaron una derrama económica de 524 millones de pesos en restaurantes, bares y antros, de acuerdo a la información de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo.
Oliverio Cruz Gutiérrez, presidente de la CANACO Morelia, dio a conocer que los prestadores de servicios y establecimientos de consumo lograron la derrama económica durante el mes y medio que duró el mundial de fútbol.
“En Michoacán, la verdad económica estimada está en 524 millones de pesos. Este dato está precisamente aterrizado en todos los bares, los restaurantes, todos los que ofrecieron y que transmitieron los partidos del mundial”, dio a conocer.
Por su parte, el director del Aeropuerto Internacional de Morelia, Luis Benítez Cruz, informó de un aumento del 12% de del movimiento de pasajeros entre enero y junio del 2026, comparado con el mismo lapso del 2025, lo que consideró una ganancia moderada y un crecimiento gradual.
“El aeropuerto mantiene un crecimiento de pasajeros del 12% ¿Qué podemos ver nosotros desde el punto de vista del aeropuerto, de la infraestructura aeroportuaria? Es bueno que un evento internacional de esta magnitud se presente en México, pero es bueno también que no nos afecte, no nos impacte ni de su vida ni de bajada”, expuso.
Por su parte, Cristina Ledesma, de la Asociación de Mujeres Empresarias de Michoacán, expuso que la derrama económica no llegó al sector hotelero; sin embargo, resaltó el avance empresarial del estado en el dinamismo digital en cobros y reservaciones.
“Realmente vimos una poca afluencia en el tema de la hotelería, porque efectivamente como no fuimos sede, pues la gente no venía a quedarse aquí a Morelia. Realmente tuvimos, sí derrama, pero solo fueron en los sectores, restauranteros, en los bares y comercios. No hubo un crecimiento”.
Por último, el secretario del Ayuntamiento de Morelia, Yankel Benítez Silva, señaló que la decisión del municipio de no contratar pantallas benefició al comercio local, además de ahorrar cerca de 8 millones de pesos para los derechos de la transmisión y toda una logística para albergar a miles de personas.


