Ciudad de México. Cuarenta años después, la selección mexicana volvió a ganar un partido de eliminatoria directa en una Copa del Mundo y lo hizo con autoridad al superar dos goles por cero a Ecuador, en los dieciseisavos de final, para desatar la algarabía de miles de fanáticos que se dieron cita en el Fan Fest del Zócalo y las inmediaciones del Ángel de la Independencia.
Si la afición supo aguantar 40 años para ver un triunfo de México en una instancia definitiva, también supo resistir la hora de atraso que se presentó debido al mal clima que impero en el Estadio Ciudad de México.
Pero el que espera tiene su recompensa y para la afición mexicana no tardó en llegar. Luis Romo, Gilberto Mora y Raúl Jiménez avisaron, pero sin contundencia hasta Julián Quiñones en encontró la fórmula para con un potente remate abrir el marcador. Al pie del Ángel de la Independencia los festejos no se hicieron esperar y la ilusión alimentada por el buen juego de la selección creció.
El cielo en la capital del país fue gris a lo largo de toda la tarde fue gris, pero el contraste lo marcó el mar de gente vestida de verde que con la alegría a flor de piel supo aguantar la lluvia a cambio de una recompensa que encontró el fiel público mexicano en los pies de Raúl Jiménez, quién selló el definitivo 2-0.
Para la segunda mitad México se dedicó a administrar su ventaja la cual pudo aumentar, pero también se pudo ver recortada por un Ecuador que obligado por la necesidad adelantó, pero nada se movió y México avanzó nuevamente a la ronda de los 16 mejores, en la cual se atoró en 7 ediciones consecutivas hasta Qatar 2022, en la que se quedó fuera en la fase de grupos.
El silbato desató la pirotecnia y la algarabía de la afición que como se ha hecho costumbre empezó a volar por los aires como si quisieran alcanzar un sueño imposible, mientras sueñan despiertos por lo menos hasta el próximo domingo, cuando la selección mexicana tenga una nueva cita con la historia.


