Ni sacrificado por Morena ni aferrado a ser candidato a la gubernatura de Michoacán, se consideró el senador Raúl Morón Orozco; ante medios de comunicación denunció que fue víctima de campañas negras y guerra sucia, de “todo el poder” del gobierno.
“Me acusaron de asesinato”, señaló al explicar que ante “lo difícil que fue el proceso”, muchos seguidores se resisten a aceptar el resultado y también hay dudas de las encuestas.
“No me sacrificaron nada. Ustedes se dieron cuenta de lo difícil que fue el proceso. Por eso no voy a decir cosas que ustedes saben; campañas negras, guerra sucia. me acusaron de asesinato. O sea, muchas cosas pasaron en Michoacán. Todo el gobierno, todo el poder, todo. Ustedes lo saben. Entonces, por eso la gente se resiste a aceptar el resultado tal cual se dio. Porque aparte hay dudas de estas encuestas”.
“No estoy aferrado”, aseguró el senador de Morena, al afirmar que será respetuoso de los procesos internos de su partido y que todos los integrantes de su bloque político podrán participar para otras posiciones.


