Morelia, Michoacán.– El exdiputado federal y experredista Martín García Avilés acusó a la diputada ciudadana, Brissa Arroyo Martínez, de haber plagiado una iniciativa que él presentó desde 2009 para inscribir con letras de oro el nombre de Amalia Solórzano Bravo, al señalar que únicamente habría cambiado el recinto donde se colocaría el reconocimiento.
La denuncia pública surgió un día después de que la 76 Legislatura local realizó el acto solemne de develación de las letras doradas con el nombre de “Amalia Solórzano Bravo” en el Muro de Honor del Palacio Legislativo, a propuesta de Arroyo Martínez.
García Avilés, quien fue diputado federal por Michoacán durante la LXI Legislatura, de 2009 a 2012, por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), sostuvo que su iniciativa original se construyó durante las actividades conmemorativas por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, con aportaciones de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y de su Facultad de Historia.
En entrevista señaló: “En esencia, lo único que le cambió la diputada Brissa fue la inscripción del Congreso de la Unión a Congreso del Estado. Todo lo demás quedó intacto: la idea intelectual, el contenido, el objetivo, el propósito y el alcance”, afirmó el exlegislador, quien aclaró que celebra que el nombre de Amalia Solórzano haya sido colocado en el recinto legislativo michoacano, pero reprochó que no se reconociera la autoría original.



Entre los documentos presentados por García Avilés se encuentra una publicación de Cambio de Michoacán, fechada el 20 de octubre de 2009, en la que se informó que Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano manifestó sentirse orgulloso de la iniciativa presentada por el entonces diputado federal.
También mostró un oficio del 26 de octubre de 2010 en el que remitió a la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias de la Cámara de Diputados el respaldo de la entonces rectora de la UMSNH, Silvia Figueroa Zamudio.
Asimismo, exhibió la revista conmemorativa Centenarios, Relatos de la Independencia y Revolución, publicada por la Cámara de Diputados en octubre de 2010, en cuya página 29 se señala que Martín García Avilés presentó la iniciativa para inscribir en letras de oro, en el Muro de Honor de San Lázaro, el nombre de Amalia Solórzano Bravo.

“No es una falta de respeto solamente para tu servidor, sino también para la Universidad Michoacana y para la Facultad de Historia”, expresó García Avilés, al señalar que los estudios y aportaciones académicas sobre la vida y obra de la homenajeada también habrían sido utilizados sin la cita correspondiente.
El exdiputado indicó que valorará la posibilidad de emprender alguna acción, aunque por el momento su decisión es mantener la denuncia en el ámbito público. “Lo que queda es la denuncia pública de una acción que me parece incorrecta, porque abre la puerta a que el plagio y el robo intelectual sean vistos como una actividad normal de Congreso en Congreso”, concluyó.


