Tras concluir su gestión como Secretario de Finanzas y Administración de Michoacán el pasado 15 de octubre, Luis Navarro publicó un posicionamiento en redes donde informa sobre su compromiso con la rendición de cuentas y la transparencia patrimonial, frente a diversos señalamientos y debates surgidos en el ámbito político local.
Durante cinco años al frente de la dependencia estatal, destacó el orden financiero logrado, el cumplimiento puntual en el pago a maestros y trabajadores del estado, así como la atención a adeudos y el impulso a obra pública. Asimismo, recordó que su trayectoria de más de 23 años en la iniciativa privada, especialmente en el sector mueblero, el desarrollo de vivienda y su paso al frente de la Cámara de Comercio de Morelia, respalda una vida dedicada al trabajo y al esfuerzo constante.
Ante el reciente registro para encabezar los trabajos de su movimiento en Morelia, el exfuncionario señaló que el escrutinio es bienvenido siempre y cuando se desarrolle a través de los cauces institucionales y partidistas legítimos,desestimando lo que calificó como “golpeteo mediático”. Respecto a su patrimonio familiar, aclaró que la trazabilidad de su vivienda es totalmente transparente, detallando la venta de su anterior residencia en Altozano para construir un nuevo hogar en Tres Marías mediante un crédito hipotecario, cuyo valor real dista considerablemente de las cifras difundidas públicamente.
A continuación el texto tal cual del documento difundido por redes sociales:.
“El pasado 15 de octubre cerré con orgullo una de las etapas más demandantes y gratificantes de mi vida profesional: servir como Secretario de Finanzas y Administración de Michoacán. Durante cinco años dedicamos esfuerzo y disciplina para dejar finanzas en orden, cumpliendo puntualmente con 121 quincenas a los maestros y trabajadores del estado, atendiendo adeudos heredados, respondiendo a proveedores e impulsando obra pública clave para nuestra gente. La responsabilidad pública se demuestra con hechos y cuentas claras, y en eso pusimos toda la entrega.
Ese compromiso con el trabajo bien hecho no nació en el servicio público; es el mismo principio que ha guiado mi vida durante más de 23 años en la iniciativa privada, principalmente en el sector mueblero y en el desarrollo de vivienda, así como en la oportunidad de presidir la Cámara de Comercio de Morelia durante 3 años y participar en diferentes asociaciones civiles y organismos empresariales. Quienes me conocen saben que soy un hombre de trabajo y que lo he sido toda mi vida.
Todo lo que he construido a lo largo de estos años, está plenamente documentado en mis declaraciones oficiales y a la vista de todos.
Entiendo que mi registro para encabezar los esfuerzos de nuestro movimiento en Morelia haya despertado el golpeteo de quienes, aun diciendo defender el mismo proyecto, prefieren la politiquería antes que el trabajo de territorio. Lo tomo con absoluta tranquilidad, y precisamente por eso no tengo ningún problema en explicarlo. Bienvenidos siempre el diálogo abierto, el escrutinio riguroso y la rendición de cuentas en las instancias formales, tanto partidistas como institucionales, que son los cauces legítimos y no el golpeteo mediático.
En lo personal, la trazabilidad de mi hogar es transparente: es un patrimonio construido con trabajo a lo largo de muchos años. De manera puntual, vendí la casa en el campo de golf Altozano, donde vivimos mi familia y yo por más de diez años, para después construir una casa en un terreno en el campo de golf Tres Marías, que sigo pagando mediante un crédito hipotecario, con un valor real de apenas una fracción de las cifras que de mala fe se han difundido. El debate político es válido, pero el respeto a la persona y a la tranquilidad de nuestras familias debe ser una línea infranqueable.
Con la absoluta tranquilidad del deber cumplido, sigo adelante, concentrado en aportar experiencia, resultados y propuestas para el futuro de Morelia.”


