“Hombres que cometieron crímenes graves siguen siendo importantes en la sociedad, caminan por la calle, ocupan cargos importantes, en vez de pasar su vida en la cárcel”.
Mihai Eminescu (1850 – 1889) Poeta, filósofo y periodista rumano.
El gobierno federal que encabeza Claudia Sheinbaum Pardo, su jefe Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena, han recibido un durísimo golpe del vecino país del norte que impacta directamente en su línea de flotación y que también cobrará factura en los comicios del 2027.
Las sospechas y acusaciones de que “México es un narcoestado” llegaron desde el interior de la llamada Cuarta Transformación. Porfirio Muñoz Ledo lo dijo infinidad de ocasiones, incluso ya prácticamente en su lecho de muerte.
Las visitas de López Obrador a Badiraguato donde impedía la cobertura periodística, el saludo a la mamá de Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera, las sospechas del vínculo de Adán Augusto López Obrador con el señalado líder del grupo criminal La Barredora, Hernán Bermúdez Requena y el descubrimiento del huachicol fiscal que pudo utilizarse para favorecer campañas de los candidatos de Morena, son algunos de los argumentos que respaldan la tesis de un narcoestado.
A ellos, se suma que el Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el Administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (“DEA”), Terrance C. Cole, acusaron de manera formal como presuntos responsables de los delitos de tráfico de drogas y conexos con armas, de acuerdo con el comunicado que emitió el Departamento de Justicia, al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y a otros nueve funcionarios.
Entre los acusados, se encuentran personajes de Morena y peor aún, que se han desempeñado en actividades policiales y de procuración de justicia:
- Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa. Se desempeñó también como comandante de la 21 zona militar en Morelia durante prácticamente dos años; rindió protesta al cargo el 16 de enero del 2018 y fue relevado el 17 de enero del 2020.
- Enrique Inzunza Cázarez, senador de Morena.
- Enrique Diaz Vega, exsecretario de Finanzas del gobierno de Sinaloa.
- Dámaso Castro Saavedra, subprocurador de Sinaloa.
- Marco Antonio Almanza Avilés, comisario general de la Policía de Investigación de Sinaloa.
- Alberto Jorge Contreras Núñez, a/k/a “cholo”, excomisario general de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa.
- José Antonio Dionisio Hipolito, alias “Tornado”, comandante de la Policía Preventiva de Sinaloa.
- Juan de Dios Gámez Mendivil, presidente municipal de Culiacán.
- Juan Valenzuela Millan, alias “Juanito”, excomandante de la Policía Municipal de Culiacán, por delitos de tráfico de drogas y conexos con armas. MILLAN está acusado además de delitos relacionados con su participación en secuestros de una fuente de la DEA y de un familiar de la fuente que resultaron en sus muertes.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum ha salido a defenderlos, en especial, al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Lo defiende desde que tras la detención de Isamel “el Mayo” Zambada García, lo señaló de tener vínculos con el crimen organizado.
No les importó, tras semejantes acusaciones, Sheinbaum Pardo y López Obrador visitaron Sinaloa y respaldaron a su amigo Rocha Moya en un par de ocasiones. Ella era presidenta electa y el otro en funciones.
La reacción de Rocha Moya a través de un tuit también cobra relevancia. Escribió: “Este ataque no es únicamente a mi persona; sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos, y a las y los mexicanos que representan esta causa”. Prácticamente se puede leer la advertencia, si caigo yo, caen todos.
En fin, veremos si se trata del principio del fin de Morena. Si las intenciones de justicia de los Estados Unidos de Norteamérica son genuinas o es una advertencia más para lograr otras ventajas con el gobierno de Claudia Sheinbaum.
De momento, prevalecen bastante dudas. ¿Se pone en riesgo la soberanía si colaboras con el vecino gobierno y con el que más tratados tienes para acabar con los políticos vinculados al crimen organizado?
Si Claudia Sheinbaum es la más beneficiada del padrinazgo de López Obrador, ¿podrá defenderlo eternamente? ¿Tiene manera de desvincularse? ¿Alguna vez ejercerá su poder sin tomarle parecer?
¿Cuántos millones de mexicanos finalmente abrirán los ojos para observar que los políticos de Morena también mienten, roban y traicionan?
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.



