Morelia, Mich.— El alto costo del Congreso de Michoacán responde en gran medida a laudos laborales acumulados y problemas administrativos heredados de legislaturas anteriores, señaló el presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Baltazar Gaona García.
El legislador explicó que actualmente el Poder Legislativo enfrenta alrededor de 150 laudos laborales, algunos derivados de demandas interpuestas hace más de una década, cuyos pagos representan fuertes erogaciones para las finanzas del Congreso.
“Hay demandas que se están resolviendo de hace 10 o 12 años. Un solo caso puede rondar los 3 millones de pesos, imagínate lo que representa cuando hablamos de más de 150 laudos”, indicó.
Gaona García precisó que estos compromisos laborales no fueron generados en la actual legislatura, sino que se arrastran desde administraciones anteriores, lo que ha provocado que una parte importante del presupuesto se destine a cubrir indemnizaciones.
De acuerdo con el presidente de la Mesa Directiva, cerca del 70% del presupuesto del Congreso se utiliza para el pago de nómina, lo que limita la posibilidad de aplicar reducciones significativas al gasto legislativo.
Además, explicó que dentro del presupuesto que suele atribuirse al Congreso también se contempla el recurso destinado a la Auditoría Superior de Michoacán (ASM), que representa más de 300 millones de pesos.
El legislador reconoció un desorden administrativo heredado, derivado de prácticas que permitieron durante años la contratación de personal sin procesos formales.
Detalló que en muchos casos los trabajadores ingresaban sin firmar contratos, situación que complica la defensa jurídica del Congreso cuando se presentan demandas laborales. “Las personas entraban a trabajar sin contrato y cuando llega una demanda el trabajador puede decir que tiene 20 años laborando aquí y no hay forma de comprobar lo contrario”, explicó.
Ante esta situación, el presidente de la Mesa Directiva señaló que se trabaja en establecer reglamentos claros para regular la contratación de personal, con el fin de evitar nuevos conflictos laborales que deriven en más laudos.
Gaona García sostuvo que el principal reto es sanear las finanzas del Congreso y ordenar el capítulo 1000, correspondiente al gasto en personal, para evitar que se sigan acumulando compromisos laborales que impacten el presupuesto del Poder Legislativo.



