El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, encabezó el encuentro de juventudes Conecta Más, espacio que busca reunir ideas, propuestas y acciones de las nuevas generaciones para transformar su entorno y la comunidad moreliana.
Durante su participación, el alcalde destacó que el encuentro fue diseñado para las juventudes, con el propósito de que disfruten, aprendan y reconozcan las capacidades que tienen para generar cambios en la sociedad.
“Esto se planeó para ustedes, para que de alguna manera lo disfruten, aprendan, despierten algo al interior de ustedes para que se potencie lo que ya tienen despierto, porque los que están aquí es porque tienen una chispa interna, algo que les dice: tú puedes y tú debes ser mejor”, compartió.
Por su parte, Loreto Mendoza Gómez, directora del Instituto de la Juventud Moreliana, afirmó que Conecta Más reunió a más de 2 mil jóvenes, a quienes invitó a dejar de ser espectadores y convertirse en protagonistas activos de los cambios positivos de su colonia, su ciudad y el país.
“Dejemos de ser espectadores para convertirnos en protagonistas. Seamos presente y voz por nuestra generación y por todo lo que viene. Porque si de algo estoy completamente segura es que si las juventudes vamos juntas, nadie, les juro que nadie nos va a frenar”, expresó.

Como invitada especial, la presidenta municipal de la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega, llamó a las juventudes morelianas a transformar la indignación frente a los problemas de su entorno en acciones concretas.
Señaló que muchas ideas comienzan precisamente cuando una persona identifica una injusticia, siente frustración o se pregunta por qué nadie hace algo para cambiar una situación.
“Muchas las ideas casi nunca empiezan siendo ideas. Muchas veces empiezan con un “ya estuvo bueno”. Empiezan con coraje, con frustración, con tristeza, con miedo; con algo que ves todos los días y piensas: “Esto no debería de ser así”, compartió.
La alcaldesa llamó a no normalizar situaciones como la inseguridad, la violencia contra las mujeres, la falta de oportunidades educativas, el abandono de los espacios públicos o la corrupción y pasar de la queja a la participación y a convertir sus preocupaciones en propuestas y acciones que incidan directamente en su comunidad.


