El senador de la República, Marko Cortés Mendoza hizo un llamado al Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), para que actúe con responsabilidad, objetividad y proporcionalidad en el procedimiento que analiza respecto de integrantes del Instituto Electoral de Michoacán (IEM).
El legislador reconoció que corresponde exclusivamente al INE determinar si existió alguna irregularidad relacionada con la designación temporal de un encargado de despacho de la Contraloría Interna del IEM; sin embargo, advirtió que una eventual remoción simultánea de cinco de las siete consejerías del organismo electoral local tendría consecuencias institucionales graves para Michoacán.
“Más allá del debate jurídico sobre el alcance de las atribuciones ejercidas por el IEM, la respuesta institucional debe ser proporcional a los hechos y valorar el contexto en que ocurrieron”, señaló.
Marko Cortés recordó que la designación cuestionada fue de carácter provisional y ocurrió ante la ausencia de titular del Órgano Interno de Control, con el propósito de evitar la paralización de funciones administrativas y de vigilancia interna del Instituto. Asimismo, destacó que días después fue nombrada la persona titular correspondiente por la autoridad competente.
El exdirigente nacional del PAN sostuvo que la ley debe aplicarse con firmeza, pero también con criterios de razonabilidad y proporcionalidad, especialmente cuando las decisiones puedan afectar la operación de instituciones fundamentales para la democracia.
“El INE tiene la responsabilidad de garantizar la legalidad, pero también de proteger la estabilidad institucional del sistema electoral. Destituir a cinco integrantes del máximo órgano de dirección del IEM sería una medida extraordinaria que podría generar incertidumbre en la organización del próximo proceso electoral”, afirmó.
El senador insistió en que cualquier determinación debe valorar la responsabilidad individual de cada persona involucrada, las circunstancias específicas del caso y los efectos que una sanción de tal magnitud tendría sobre la vida democrática del estado.
“Lo que está en juego no es solamente la situación de determinados funcionarios electorales; está en juego la fortaleza, autonomía y funcionamiento de una institución clave para garantizar elecciones libres, imparciales y confiables en Michoacán”, concluyó.


