El sector productivo de Michoacán cerró el 2025 con un repunte en su actividad industrial, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y con el balance presentado por el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) en Morelia, Aramis Sosa Cedeño.
El dirigente empresarial subrayó que la entidad registró en agosto de 2025 un crecimiento del 21% en la actividad industrial, impulsado principalmente por el sector manufacturero, que alcanzó un incremento superior al 32%, acompañado por la construcción y la minería.
“En Michoacán hay un dato que vale la pena subrayar. La actividad industrial repuntó y lo hizo con fuerza en este 2025. Esto de acuerdo con datos del INEGI. Recordemos que en agosto del 2025 registró en Michoacán un crecimiento del 21% que vino del sector manufacturero con más del 32%, acompañado de la construcción y de indicadores de minería; es decir, no fue un crecimiento por inercia, fue una reactivación, focalizada en la manufactura, que eso se generan encadenamientos y empleos”, puntualizó.
Sosa Cedeño recordó que la industria michoacana venía de un debilitamiento con apenas un 0.2% de crecimiento en periodos anteriores.
Detalló que de acuerdo con datos oficiales del tercer trimestre, Michoacán exportó aproximadamente 1,300 millones de dólares, de los cuales 306 millones correspondieron a manufactura, consolidando al estado en el comercio exterior.
“En comercio exterior. De acuerdo a datos del INEGI del 2025, recordemos que el dato oficial es del tercer trimestre del 2025 y el próximo viene en marzo del 2026. Se exportó aproximadamente 1 mil 300 millones de dólares, de los cuales 306 millones corresponden a la manufactura, es decir, hubo mayor exportación de Michoacán en el tema de manufactura. De ahí el repunte en el 2025”
No obstante, el presidente de CANACINTRA advirtió que, aunque el panorama es alentador, el crecimiento para 2026 dependerá de condiciones clave: certidumbre, seguridad y logística. A ello se suman la necesidad de recursos para la parte productiva, infraestructura adecuada y capacidad de proveeduría.


