Morelia, Mich.— El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, aseguró que tanto el doble homicidio de dos maestras en Lázaro Cárdenas como la reacción oficial ante el performance estudiantil del COBAEM en Contepec ponen en evidencia la incapacidad del gobierno estatal para prevenir la violencia, atender la salud mental y responder sin criminalizar expresiones juveniles y artísticas.
En rueda de prensa, el priista sostuvo que la tragedia ocurrida en Lázaro Cárdenas no puede desligarse de la falta de atención institucional en temas de prevención y seguridad escolar, al señalar que las autoridades reaccionaron solo después de que ocurrieron los hechos.
“Tuvo que un chamaco matar a dos de sus maestras para que voltearan a ver el problema de salud mental”, expresó Valencia Reyes, al reprochar que una propuesta previa para atender ese tema no fuera respaldada en su momento.
Sobre el caso del Colegio de Bachilleres de Contepec, el líder priista rechazó que el performance realizado por estudiantes pueda considerarse apología del delito, y afirmó que se trató de una manifestación con sentido social para retratar la violencia que se vive en Michoacán, en particular los asesinatos de alcaldes durante el actual sexenio.
En ese sentido, acusó al gobierno estatal de haber respondido con una lógica de castigo, al señalar a directivos y docentes del plantel en lugar de revisar a fondo el mensaje completo de la presentación.
“Lo que pasó en Contepec es una manifestación para expresar cómo los jóvenes están molestos… es una muestra clara de lo vulnerables que somos todos y la falla del Estado de dar seguridad a todos”, afirmó.
Valencia Reyes también arremetió contra Morena y el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, al considerar que han intentado desviar la responsabilidad frente al deterioro de la seguridad en Michoacán. A su juicio, la respuesta oficial ha consistido en culpar al pasado, a las familias o a factores externos, en vez de asumir las fallas de las instituciones estatales.
Durante su intervención, insistió en que el Estado ha sido rebasado por la violencia y cuestionó que, ante hechos graves, la reacción del gobierno sea punitiva o tardía. Además, sostuvo que en lugar de escuchar el reclamo social expresado en el performance del COBAEM, se optó por una respuesta que, dijo, terminó por criminalizar a quienes buscaban visibilizar la problemática.



