Morelia, Michoacán.— Las disputas entre grupos criminales mantienen como focos rojos a regiones de Michoacán como Zamora-Jacona, Apatzingán, Zinapécuaro-Queréndaro, además de Morelia y Uruapan, reconoció el fiscal general del estado, Carlos Torres Piña tras la reunión de seguridad encabezada por el secretario Omar García Harfuch y el resto de los integrantes del gabinete de seguridad federal.
Aunque el encuentro con alcaldes y mandos fue presentado bajo el discurso de coordinación institucional, el propio fiscal admitió que existen zonas donde la confrontación entre células criminales continúa generando escenarios de violencia persistente.
“Los que tenemos, que es sobre todo donde hay estas disputas muy enconadas, Zamora-Jacona, el tema de Zinapécuaro-Queréndaro, por el tema poblacional en el caso de Morelia y Uruapan, y lo que es la región de Apatzingán”, declaró.
Torres Piña explicó que actualmente gran parte del territorio michoacano se mantiene en disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y grupos regionales, mientras que la presencia de la Familia Michoacana se concentra principalmente en municipios colindantes con Guerrero y Estado de México.
“La mayor parte del territorio del estado es la disputa entre el Cártel Jalisco y algunas otras células particulares o regionales”, sostuvo.
Durante la reunión también se abordó el crecimiento de laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, tema que, según dijo, fue planteado incluso por el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar quien pidió atender no sólo la distribución de droga, sino también los puntos de producción.
En ese contexto, el fiscal señaló que el secretario de Seguridad federal y mandos militares coincidieron en reforzar operativos para desarticular laboratorios clandestinos, tras recientes acciones realizadas en Lázaro Cárdenas.
Además, al referirse al homicidio de una pareja en Santiago Tangamandapio, donde los agresores presuntamente se identificaron como personal ministerial, Torres Piña descartó que se tratara de agentes de la Fiscalía estatal.
“No era personal nuestro, más bien por las voces y los videos que hemos cotejado, era gente de Sudamérica”, afirmó.
El fiscal agregó que la investigación apunta preliminarmente a un ajuste de cuentas entre grupos criminales y que continúan las indagatorias para identificar plenamente a los responsables.


