Esfera Pública.“La vieja clásica”

Esfera Pública. ¿Cómo tomamos decisiones de marca?

El gobernador de Michoacán, el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, como suele ser su costumbre, decidió irse por la “vieja clásica”: elevar la sanción al infractor, y esto lo hace por el caso del adolescente de Lázaro Cárdenas, Osmar N., que asesinó a dos mujeres en su preparatoria.

¿Por qué hace esto el gobernador y lo secundan los gobernantes de Morena? Por populistas. Lo hacen porque responden a las emociones de la gente, a la popularidad en las encuestas y por incapacidad para entender el fenómeno de los crímenes en los adolescentes.

A los gobernantes de Morena, les interesan más los “conciertos Jalo”, o el Pan y Circo, porque arrancan aplausos fáciles. No les interesa la gente en realidad. A los adolescentes, ahora los quieren enjuiciar como adultos si cometen crímenes con premeditación, ventaja y agresividad, pero queda claro que no entienden o no quieren entender el fenómeno de la justicia penal para adolescentes.

Para iniciar, Osmar N., no tuvo una protección integral; le fallaron el papá, la mamá, el gobierno, la comunidad, la sociedad, la escuela, influyeron las redes sociales, y un largo etcétera.

Varios anillos de protección se rompieron en el caso de Osmar N, y no lo justifico, porque sí asesinó y deberá ser sancionado. Sin embargo, es claro que los eslabones de la cadena están fallando y eso no se resolverá con más sanciones como lo pretende Ramírez Bedolla.

a) La casa, el primer círculo de Osmar N., falló: En las redes sociales había señales de ideas delictivas y los padres debieron estar presentes en las redes sociales de su hijo. Y con estar presentes, no me refiero a “invadir sus redes”; me refiero a estar atentos al contenido y las relaciones de su hijo.

b) La escuela, también falló: Las escuelas son lugares en donde los hijos pasan mucho tiempo, y no existen protocolos adecuados de prevención y detección de ideas o conductas delictivas. Las pláticas de una hora en un aula, o las visitas electoreras del Fiscal Carlos Torres Piña disfrazadas de “charla a juventudes”, no sirven de nada. Se requieren diagnósticos de psicólogos, psiquiatras o neuropsicólogos que trabajen la salud mental y que detecten ideas o conductas de violencia en los adolescentes.
c) El Estado, también falló: Las políticas públicas están huecas. La violencia en Michoacán -como en todo el país- es estructural, los adolescentes reciben “becas” que no sirven porque solo operan como mecanismos electorales para que Morena conserve el poder; pero en realidad no atajan de ninguna manera deficiencias académicas, de salud mental, de seguridad ciudadana, de narco-cultura, de no acceso a armas de fuego, etc.

d) La sociedad, igualmente falló: Cuantos videos hay en las redes sociales en donde se aprecian adolescentes peleando afuera de las escuelas y la multitud de adolescentes y hasta adultos, gravan en video para subir a sus redes. La violencia en los estudiantes está presente y normalizada y eso, el gobierno y la familia no lo están trabajando.

En fin.

El gobernador de Michoacán es populista. Le interesa darle a la gente, lo que claman, lo que exigen: quemar adolescentes en leña verde. Por eso usa la “vieja confiable” que le gusta usar a los represores: elevar las penas.

Me pregunto qué dirá el gobernador ahora de esos jovencitos, hijos de empresarios o políticos encumbrados que andando briagos chocaron en sus vehículos y asesinaron a personas. Valdría la pena que hablará de este tipo de juventudes también: “los juniors”.

Los gobernantes de Morena no hablarán de esto, porque solo juegan para la tribuna que les conviene.

*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento