La Universidad Vasco de Quiroga conmemoró el 461 aniversario luctuoso de Vasco de Quiroga, con un llamado del orador oficial, el monseñor Francisco Javier Acero Pérez, a retomar las enseñanzas del llamado Tata Vasco, basadas en el diálogo y el encuentro, para hacer frente a la polarización ideológica que vive la sociedad con los pueblos originarios.
“El Tata Vasco nos enseña cómo a través de dos instrumentos, el diálogo y el encuentro. Aprendemos de los distintos modos de ver el mundo, valoramos lo que es propio y original de cada cultura y juntos, juntos, sin ideologías, descubrimos la vida abundante que Cristo ofrece a todos los pueblos”, expresó durante su mensaje.
Desde el Jardín de las Rosas, el eclesiástico destacó que la memoria histórica permite proyectar el futuro y fortalecer la identidad de los pueblos, al advertir que una sociedad que pierde su memoria corre el riesgo de dividirse por posturas ideológicas.



Acero Pérez señaló que el legado del primer obispo de Michoacán también invita a defender los derechos de las comunidades indígenas y a construir relaciones basadas en el reconocimiento y la inclusión, frente a problemas actuales como la exclusión social, la presión sobre los territorios y la violencia.
“Nuestro querido Tata supo conectar con los pueblos indígenas, con la naturaleza, proponiendo el buen vivir en armonía como un modelo necesario frente a la crisis ambiental. Era un pastor ejemplar que vivía dentro del pueblo y así es como entendió la religiosidad popular. Hoy para todos nosotros resulta un testimonio que nos anima a denunciar la exclusión y la presión de proyectos extractivos sobre tierras indígenas. ”, afirmó.
Finalmente, el orador hizo un llamado a fortalecer los espacios de diálogo y respeto con los pueblos originarios, al considerar que el reconocimiento de sus derechos y su participación en las decisiones públicas es fundamental para avanzar hacia una cultura del encuentro y la construcción de paz.



