El magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Gilberto Guzmán Bátiz García se pronunció a favor de aplazar la elección judicial para que no concurra con los comicios ordinarios de 2027, al considerar que este modelo debe mantenerse al margen de la influencia de los partidos políticos y permitir que la ciudadanía conozca con mayor claridad a las candidaturas.
En entrevista durante su visita a Michoacán, sostuvo que la elección judicial constituye un régimen especial, distinto al de las elecciones partidistas, por lo que su concurrencia con procesos ordinarios podría diluir los perfiles judiciales entre las campañas de partidos. “La elección judicial constituye un régimen especial por sí mismo; fue pensada para que se realice al margen de los partidos políticos”, señaló.
Guzmán Bátiz afirmó que desde el inicio había planteado la posibilidad de separar ambos procesos, no solo por razones organizativas, sino también por la necesidad de garantizar mayor información a la ciudadanía. Explicó que una elección concurrente implicaría un reto mayor para el Instituto Nacional Electoral, incluso por la necesidad de movilizar a más ciudadanía para integrar mesas directivas de casilla.
“Yo desde un principio planteaba esa posibilidad, no solamente por lo organizacional, porque supone un desafío mayúsculo para la organización de la elección”, expresó al ser cuestionado sobre la propuesta de aplazar un año la elección judicial.
El presidente del TEPJF también advirtió que el sistema electoral debe contar con filtros indispensables para evitar injerencias indebidas en las candidaturas, particularmente frente al riesgo de vínculos con la delincuencia organizada. En ese sentido, celebró la propuesta federal de crear una comisión de evaluación e integridad de candidaturas, al señalar que los partidos deben asumir una responsabilidad mayor en la selección de sus perfiles.
Consideró que este mecanismo representa “un primer paso muy importante” para que los partidos políticos, como responsables de postular candidaturas, no definan perfiles únicamente bajo una estrategia electoral, sino con criterios de integridad, legalidad y responsabilidad frente a la ciudadanía.
Sobre la primera elección judicial, Guzmán Bátiz reconoció que fue un ejercicio inicial y perfectible. Indicó que los comités de evaluación tuvieron un primer desempeño con criterios distintos, pero sostuvo que deben fortalecerse con elementos que permitan valorar no solo el conocimiento técnico de las personas aspirantes, sino también su probidad y cercanía con la ciudadanía.
Finalmente, planteó que una eventual reforma debe revisar el modelo de comunicación política, las reglas de fiscalización y los mecanismos para garantizar el voto libre e informado. Añadió que siempre existe el riesgo de compra o coacción del voto, por lo que las instituciones deben preservar condiciones que permitan a la ciudadanía decidir sin presiones y con información suficiente.


