El Fiscal General de Michoacán, Carlos Torres Piña descartó alguna omisión o retraso en las actuaciones ministeriales que se llevaron a cabo, a raíz de que familiares interpusieron denuncia por la desaparición de los intérpretes de Lengua de Señas Mexicana, Anayeli Hernández y Víctor Manuel Múgica, así como de su hija menor de edad, que fueron localizados asesinados.
En conferencia de prensa, aseguró que se actuó conforme a los protocolos legales establecidos, en comunicación directa con sus familiares.
“Es importante señala que en ningún momento hubo omisión o retraso en las actuaciones ministeriales, desde el inicio se activaron los mecanismos de búsqueda e investigación previstos en la ley, por supuesto priorizando la atención de las víctimas indirectas y el desarrollo técnico d las investigaciones”, aclaró.
Torres Piña hizo una descripción cronológica de los hechos; señaló que familiares denunciaron la desaparición de la familia a las 00:35 horas del 17 de enero, con insistencia de que no se difundieran las cédulas de búsqueda, por lo que “fueron respetuosos”.
Explicó que más tarde se conoció del hallazgo de 3 cuerpos sin vida, parcialmente calcinados cerca de la comunidad de Ucareo; reconoció que si bien desde ese mismo día en la noche y el domingo se tenía información preliminar de que las características correspondían a la familia, esperaron a tener confirmación para darlo a conocer.
“Hay un protocolo de actuación, pero cuando las familias piden que no se difundan es porque pueden correr un riesgo unos u otros, pero nosotros siempre hemos respetado esto, no es el único caso, siempre hemos respetado eso, además de que fueron encontrados ese mismo día; ellos presentan la denuncia a las 0 horas con 37 minutos y se hace el reconocimiento a las 12:00 horas de ese mismo día, ya esperábamos solo el cotejo para informar a la familia con veracidad, pero por el cotejo de los datos y características, dese ese día en la tarde y el domingo en la mañana se tenía esa posibilidad de que eran esos tres cuerpos a los que hacían referencia esas cédulas”.
El Fiscal relató que por la tarde del 17 personal ministerial acudió al domicilio de las víctimas, donde encontraron indicios de agresiones contra sus habitantes.
Señaló que el 23 de enero, cámaras de algunos negocios como del C5 permitieron ubicar el movimiento de dos vehículos: uno donde llegaron los agresores y otro, propiedad de Anayeli y Víctor, que salen de Morelia rumbo a la Ciudad de México.


