El presidente del Consejo Económico y Social de Michoacán (CESMICH), Eduardo Orihuela Estefan lamentó la extinción de este organismo que propuso el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y aprobó por mayoría el Congreso del estado, al considerar fundamental la participación ciudadana ante la problemática de seguridad, social y económica que enfrenta la entidad.
Vía telefónica, señaló que Michoacán enfrenta retos en materia de seguridad, que le impiden a los ciudadanos transitar libremente por las carreteras o ejercer una profesión sin ser víctimas de extorsión, por lo que las propuestas e iniciativas de este grupo de académicos y representantes de diversos sectores era fundamental.
“Hoy Michoacán tiene grandes retos, primero uno de seguridad, que lamentablemente desde hace varios años, limita a todas las personas la posibilidad de transitar en muchas zonas a cualquier hora, la posibilidad de estar tranquilos y estar en paz, en muchos casos de ejercer alguna profesión o de tener alguna actividad económica sin ser víctima del cobro de las extorsiones. Y entonces pues en este escenario yo sí creo que la participación de la ciudadanía es fundamental para recuperar este Estado que todos queremos. Y lamento la decisión que se tomó el día de ayer por parte del Congreso.”
El exdiputado michoacano aclaró que el presupuesto de cerca de 5 millones de pesos que se asignaron este año al Consejo era exclusivamente para el pago de 8 personas que forman la estructura administrativa de dicho organismo y que se integraba para cumplir con la legislación en la materia, ya que ni él ni ninguno de los 50 consejeros propietarios e igual número de suplentes recibían suelo o recurso alguno.
Descartó considerar que la determinación haya tenido una intencionalidad política tanto de los legisladores como del Ejecutivo, al señalar que en los últimos cuatro años dejó a un lado cualquier ideología para avocarse al trabajo, que les permitió proponer 17 iniciativas de ley, por mencionar un logro.
“A mí no me gusta especular en ese aspecto. Está claro que hay una decisión que hoy, pues reduce la participación ciudadana. Yo me limito a opinar al respecto de eso. Yo, la verdad, he estado alejado de la vida político-partidista en los últimos años, porque yo tenía que ser congruente, no puedes estar al frente de un órgano ciudadano y actuar políticamente o política electoralmente de forma permanente. Entonces yo decidí dejar de lado tanto mi filiación partidista, mis posicionamientos personales”.
Sobre el tema también fijó un posicionamiento la Asamblea General del Consejo Económico y Social del estado, que consideró un “grave retroceso en la gobernanza democrática” la desaparición de este organismo, al considerar que se suprimiría el único órgano ciudadano con carácter legal e institucional dedicado al diálogo social, la deliberación pública y la construcción de políticas para el desarrollo de Michoacán.
Del CESMICH, formó parte como consejero, el expresidente de la Asociación de Citricultores, Bernardo Bravo Manríquez, asesinado en octubre del 2025; además organizó el evento “Acciones que Trascienden”, que fue encabezado por el entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, en junio del 2023.
El Congreso del estado aprobó la desaparición del CESMICH y la creación del Consejo Michoacano para el Desarrollo Económico, que ya no estará integrado por 50 representantes titulares y 50 suplentes de diversos sectores de la sociedad civil.
De acuerdo a la nueva legislación, el Consejo estará formado por 11 personas; lo presidirá el gobernador, junto con los secretarios de Desarrollo Económico, Finanzas, Coordinación de Planeación y de Educación; un diputado y 3 representantes de la sociedad civil, además de dos invitados por sesión.


