Morelia, Michoacán.— Habitantes de la zona oriente de Zinapécuaro denunciaron que desde hace aproximadamente un año viven bajo condiciones de violencia, desplazamiento, cobro de cuotas y falta de seguridad, principalmente en las comunidades de San Miguel Taimeo, Santa Cruz, La Mesa Colorada y San José Carpintero, así como la cabecera municipal.
De acuerdo con el testimonio de una persona de la zona, la situación se ha concentrado en la parte serrana del municipio, donde presuntos grupos delincuenciales mantienen disputas que han alterado la vida cotidiana de las familias. Señaló que, en el caso de San José Carpintero, una parte importante de la población habría salido de la comunidad por temor, buscando refugio en la cabecera municipal, municipios vecinos o incluso en Estados Unidos.
La persona entrevistada que pidió reservar o su identidad por miedo a represalias afirmó que los hechos más recientes ocurrieron durante la madrugada del jueves anterior, cuando se reportaron enfrentamientos desde alrededor de la 1:30 y hasta las 5:00 horas.

Según su relato, los habitantes solicitaron apoyo desde los primeros momentos; sin embargo, acusó que no hubo una respuesta visible de las autoridades municipales o estatales. También aseguró que, desde esa madrugada, varias comunidades permanecen sin señal telefónica ni internet.
“Fueron cientos de llamadas de auxilio de los zinapecuarenses; al día de hoy seguimos sin señal, sin red”, relató, quien pidió la intervención de las autoridades correspondientes e incluso de la Federación, al considerar que la situación ha rebasado la capacidad local.
Otro de los problemas señalados es el cobro de cuotas a comercios y actividades productivas. Según el testimonio, carnicerías, pollerías, tortillerías, tiendas, locatarios y trabajadores del sector maderero han sido obligados a pagar cantidades que van aproximadamente de 2 mil 500 a 5 mil pesos mensuales, dependiendo del giro comercial.
La persona afirmó que algunos negocios han cerrado o han sido traspasados debido a que, en algunos casos, presuntos grupos distintos les exigen pagos por separado.
“La verdad es que desconozco quién se libre de este pago. y también el peor caso en este sentido es que se paga por ambos lados. Hay negocios que pagan a ambos grupos precisamente por el descontrol que tienen entre estos mismos grupos”, añadió.
En el caso de los madereros y resinadores, la situación también se ha complicado, pues, según el relato, no pueden ingresar con seguridad a los montes ni a sus propios predios debido a la presencia de grupos armados en zonas boscosas, ríos y caminos. “La verdad es que en el municipio se vive con miedo, se vive con inseguridad”, expresó.
La actividad turística también ha sido afectada. Zinapécuaro, recordó, cuenta con balnearios y zonas naturales que representan una fuente importante de ingresos; sin embargo, algunos espacios han resentido la inseguridad. Afirmó que el balneario de San Miguel Taimeo permaneció cerrado por más de dos años tras la desaparición de tres jóvenes.
El testimonio también señaló afectaciones ambientales. De acuerdo con la persona consultada, el año pasado se quemaron más de 600 hectáreas en medio de disputas entre grupos, presuntamente para obligarse unos a otros a salir de ciertas zonas. Aseguró que la contención del fuego se logró principalmente con apoyo ciudadano y poca intervención institucional.
Además, advirtió sobre el riesgo de reclutamiento de adolescentes y jóvenes de entre 13 y 19 años, ante la falta de oportunidades laborales o programas temporales de empleo. La persona pidió que el llamado Plan Michoacán contemple acciones concretas para la zona, especialmente empleo temporal y apoyo económico para evitar que jóvenes sean atraídos por grupos delictivos.
En este contexto sostuvo que muchas familias han optado por desplazarse hacia Morelia, Querétaro, Acámbaro, la cabecera de Zinapécuaro u otros lugares donde tienen familiares o conocidos. Sin embargo, también reconoció que no todas las personas pueden abandonar sus comunidades, ya sea por falta de recursos, arraigo o porque no tienen dónde empezar de nuevo. “Es complejo para los que nos quedamos, pero tampoco podemos iniciar en otro lugar de cero cuando tu arraigo está ahí”, expresó.
Finalmente, habitantes de estas comunidades solicitaron la intervención inmediata de las autoridades y pidieron que se informe qué acciones concretas se están realizando dentro del Plan Michoacán para atender esta zona del municipio, donde aseguran que la violencia, el miedo y la falta de servicios básicos han modificado por completo la vida cotidiana.



