Morelia, Michoacán. Guillermo Saucedo, coordinador de los comités de defensa ambiental del municipio de Madero, denunció públicamente la contaminación de manantiales y la tala ilegal que afecta a diversas comunidades del sur de Morelia, con desesperación mencionó que ninguna autoridad quienes escucharlos.
“Donde hay manantiales, todo se está acabando. Desde Villa Madero hasta Morelia, Huetamo y Turicato, estamos viendo cómo destruyen los bosques y contaminan el agua que consumimos”, afirmó Saucedo.
El activista relató que el pasado domingo 8 de marzo se percató de que un manantial cercano a su domicilio había sido contaminado con un líquido que, según sus observaciones, tiene características de aceite quemado: “Al tomar la muestra me quedó en los dedos un aceite que huele a gasolina. Necesito que le hagan un estudio para saber realmente qué es”, dijo.
Saucedo explicó que la preocupación se extiende a otros manantiales de la región, especialmente en la zona donde la población depende de estos cuerpos de agua: “Tememos que nos vayan a envenenar el agua. Hemos hablado con autoridades, pero nos ignoran. Queremos que el gobierno ponga atención a esta situación”, añadió.
Además de la contaminación, el coordinador denunció irregularidades en la explotación de resina y madera: “El kilo de resina estaba a 25 pesos y ahora lo están pagando a 16. Controlan la resina, la madera, incluso el ganado. Esto afecta no solo a los trabajadores, sino a sus familias”.
Saucedo señaló que un solo propietario controla hasta 2,000 hectáreas de monte en la región, y que estas tierras son trabajadas bajo condiciones desiguales y explotación parcial. “Si sacan 10 barricas de resina, cinco son para el propietario y cinco para quien trabaja. Esto sucede en muchas comunidades del sur de Morelia”, explicó.
El dirigente hizo un llamado al gobierno para atender las denuncias de los comités de defensa ambiental y proteger los recursos naturales de la región antes de que la situación empeore.



