Supongamos que usted quiere visitar el municipio de Aguililla, donde se manifestó el profesor Fernando Padilla, ante el gobernador del estado, Silvano Aureoles Conejo para exponer la inseguridad de la zona, ¿sabe lo que encontrará?
En el recorrido realizado por varios comunicadores, entre ellos Post Data, hasta esta ubicación de la Tierra Caliente, sobre la carretera Apatzingán-Aguililla constatamos uno de los 7 bloqueos carreteros, en los cuales se ha reestablecido la movilidad, según lo que señaló el secretario de Seguridad Pública, Israel Patrón Reyes.
Principalmente las comunidades más afectadas son La Esperanza, Catalinas, División del Norte, El Terrero, El Limoncito, El Aguaje, Bonifacio Moreno, El Platanal y la Calabaza.
Mientras avanzamos por cada una de las comunidades, los rastros de la violencia son evidentes. En medio de la nada, lo restos de un vehículo incendiado y decenas de casquillos percutidos, prueba de que quedó descompuesto por la pugna de los grupos delincuenciales.
El vehículo negro, yace al lado del tramo carretero, como testigo de los bloqueos que asedian a estas localidades.
Metros adelante un tráiler y un camión, fieles recordatoriosde la violencia en la zona, que serán retirados en breve por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
El avance del vehículo que no se detiene en su paso por las comunidades, deja ver como las personas desaparecen poco a poco, casas abandonadas, acribilladas, mientras algunos pocos habitantes se reúnen bajo la sombra de un árbol mientras pasa una tarde de 35 grados centígrados.
Son 200 kilómetros para llegar a este rincón de Michoacán. Solo en el 2020, el titular de seguridad de Michoacán, Israel Patrón Reyes, contabilizó alrededor de 25 bloqueos provocados por células criminales de la zona, una respuesta a las incursiones policiales.
Si usted viaja a Aguililla, tendrá que ver todo esto y mucho más, es lo que han vivido durante al menos 50 años los habitantes de esta comunidad.