Morelia, Michoacán.— Cientos de fieles, sacerdotes, obispos y arzobispos acudieron este lunes a la Catedral de Morelia para participar en la Santa Misa de Exequias del Arzobispo Emérito, Carlos Garfias Merlos quien falleció el pasado 6 de agosto. A la ceremonia también asistió el presidente municipal de la capital, Alfonso Martínez Alcázar.
La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo, José Armando Álvarez Cano, quien durante su mensaje recordó las diferentes facetas del ministerio episcopal de Garfias Merlos, entre ellas su trabajo con los jóvenes, su preocupación por los seminarios y su compromiso con la construcción de la paz.

“Pero si hubiera que destacar un rasgo particularmente significativo de su ministerio, muchos pensaríamos inmediatamente en su compromiso por la construcción de la paz. En una tierra tantas veces marcada por la violencia en los diferentes en los diferentes que sirvió como pastor Monseñor Carlos, comprendió que la iglesia no podía permanecer indiferente, inspirado por el evangelio y por el magisterio, promovió una cultura del encuentro, impulsó espacios de diálogo, favoreció procesos de reconciliación y alentó iniciativas pastorales, orientadas a reconstruir el tejido social.”
Durante la homilía se señaló que para Carlos Garfias la paz no significaba únicamente la ausencia de violencia, sino que era resultado de la justicia, el perdón y la conversión del corazón.

“La paz no era simplemente ausencia de violencia, era fruto de la justicia, del perdón y de la conversión del corazón. Con frecuencia recordaba que la paz comienza cuando cada persona permite que Cristo reine en su interior. Su palabra fue firme cuando fue necesario denunciar la violencia, pero también estuvo llena de esperanza, convencido de que el evangelio sigue teniendo fuerza para transformar las personas y las comunidades.”
Álvarez Cano sostuvo que la mejor manera de honrar su memoria es continuar el trabajo que realizó al servicio de la Iglesia y mantener comunidades capaces de escuchar, dialogar, tender puentes y rechazar el odio y la división.

“La mejor manera de honrar la memoria de una persona no consiste únicamente en recordar su obra, sino en continuar todas aquellas auténticas mociones del espíritu que Dios inspiró en su servicio a la iglesia, que los sacerdotes sigamos siendo hombres de comunión, que nuestras comunidades sean verdaderas escuelas de reconciliación, que nunca cedamos a la lógica del odio o de la división que trabajamos siempre por una iglesia capaz de tender puentes, escuchar, dialogar y anunciar la esperanza.”

Carlos Garfias Merlos dejó el gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Morelia el 19 de enero de 2026, cuando la Santa Sede aceptó su renuncia y fue sucedido por José Armando Álvarez Cano. Al concluir la ceremonia, sus restos fueron depositados en la Cripta de los Arzobispos ubicada debajo del altar mayor de la Catedral de Morelia.


