Poner en duda que se realizaron las encuestas para definir la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Michoacán es cuestionar directamente a la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, y a la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández Mora, sostuvo el dirigente estatal del partido, Jesús Mora González, quien rechazó que los resultados hayan sido manipulados y aseguró que existen registros para comprobar cómo se desarrolló el ejercicio.
“Todas las encuestas fueron grabadas. Tienen geolocalizado y georreferenciado dónde, a quién, cómo, es decir, no se hizo en lo oscurito, no levantaron las encuestas en una oficina, no se maquillaron datos, dudar de eso, poner en tela de juicio si se llevó a cabo o no la encuesta, es dudar de Ariadna Montiel, de nuestra presidenta nacional y nosotros no dudamos de Ariadna Montiel. Decir que las encuestas no se llevaron a cabo es dudar de Citlali Hernández y nosotros no dudamos de Citlali Hernández”, afirmó.
El posicionamiento surgió al ser cuestionado sobre la posibilidad de conocer los municipios, secciones electorales y lugares donde se levantaron las aproximadamente mil 500 entrevistas cara a cara, información necesaria para revisar la metodología y determinar si la muestra fue seleccionada aleatoriamente. Mora González aseguró que la dirigencia nacional ha ofrecido a los aspirantes inconformes acceso a los datos de las encuestas, aunque no precisó si esa información también estará disponible para los medios de comunicación.
“No es decir, si gano la encuesta, está bien hecha, pero si no la gano está mal hecha”, sostuvo el dirigente, quien defendió la actuación de Montiel y Hernández, al señalar que ambas cuentan con una trayectoria dentro de la izquierda y que, desde su perspectiva, no existen elementos para cuestionar su actuación durante el proceso interno.
Mora González insistió en que la encuesta que colocó a Carlos Torres Piña por encima del senador Raúl Morón Orozco se realizó conforme a las reglas previamente establecidas y conocidas por los aspirantes. Añadió que las inconformidades sobre el método debieron plantearse antes de su aplicación y reiteró que, institucionalmente, el proceso concluyó, aunque la dirigencia nacional mantiene abiertos los canales de diálogo con quienes participaron.


