El Colectivo “Padres de Familia en Custodia” emprendieron una marcha silenciosa desde Catedral hacia al Poder Judicial de Michoacán para exigir la reapertura del Centro de Convivencia y que se les permita ver a sus hijos.
En entrevista, una de las integrantes de dicha organización, Janet Torres, señaló que desde hace 8 meses no han podido convivir con sus hijos luego de que se cancelaron las visitas por la emergencia sanitaria del COVID-19.
Informó que alrededor de 500 familias mantienen convivencia vigilada, es decir, ambos padres no lograron llegar a un acuerdo y a raíz de las fuertes diferencias y posibles riesgos, se quitó a uno la patria potestad y el derecho a convivir con sus hijos en sus respectivos domicilios.
“Lo que pedimos es que se reabra obviamente con las medidas específicas y ahorita somos alrededor de 30 papás pero estamos en la suma de más papás, somos ahorita poco pero en el Centro de conveniencia son alrededor de 500 niños en proceso. Los invitamos a que se sumen en esta causa y que no están solos”.
La opción para estos padres durante la pandemia ha sido el uso de las tecnologías, mediante videollamadas, condiciones que han generado el descontento entre quienes viven en esta condición.
Janet Torres refirió que ya se envió una petición al Consejo de la Judicatura Local para hacer de su conocimiento sus demandas, por lo que de no haber una respuesta favorable continuarán con las movilizaciones.
Padres de familia finalmente hicieron un llamado a los jueces para que no se presten a la corrupción y sus decisiones sean con base a la legalidad y justicia.