Morelia, Michoacán.— Las comunidades indígenas de Michoacán plantean reforzar sus protocolos de protección ante los bloqueos, la quema de vehículos y otros hechos violentos registrados en las carreteras, luego de que alrededor de cinco cerraron temporalmente sus accesos durante los acontecimientos del pasado miércoles, informó Pável Uliánov Guzmán Macario, vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM).
El vocero aclaró que no se reportaron incidentes dentro de las comunidades ni personas indígenas retenidas a causa de los cierres. Explicó que, al conocer lo que ocurría en las carreteras, algunas comunidades decidieron blindar sus territorios mediante el cierre de entradas y el bloqueo de accesos. “Lo que hubo es que algunas comunidades se cerraron al tener información de lo que estaba pasando; cerraron sus entradas, bloquearon sus accesos”, afirmó.

Detalló que entre las comunidades que adoptaron esta medida está Sevina y Ocumicho. Precisó que los cierres únicamente permanecieron mientras se registraba la quema de vehículos y después fueron retirados. “Fueron alrededor de cinco comunidades. Algunas de las que recuerdo fueron los compañeros de Sevina, fueron compañeros de las comunidades de Ocumicho, pero fue temporal, fue únicamente en lo que pasaba la cuestión de la quema de vehículos”, indicó.
Pável Uliánov Guzmán Macario señaló que, ante la posibilidad de que estos hechos vuelvan a presentarse, las comunidades consideran necesario establecer y reforzar sus acciones de protección. “Las comunidades están planteando la necesidad de reforzar acciones de protección porque, digo, no va a ser seguramente la primera vez que ocurra”, expresó.
En este contexto, consideró urgente establecer mesas de trabajo con las autoridades federales y estatales de seguridad, así como con la Fiscalía General del Estado. “Nosotros lo hemos dicho desde hace mucho tiempo: urge una mesa con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de México, con Harfuch. Él, desde el inicio de su periodo como funcionario, nunca se ha sentado con los pueblos y comunidades indígenas de Michoacán y hace falta”, sostuvo.
El vocero mencionó que permanecen pendientes bases de operaciones en San Miguel del Monte, Opopeo, Ocumicho y Jarácuaro. En el caso de San Miguel del Monte, explicó que la base fue retirada, pese a las agresiones recientes contra integrantes de la comunidad.
Cuestionó que estas bases únicamente permanezcan durante periodos breves y sean retiradas cuando aparentemente disminuye la situación de riesgo. Pavel Ulianov Guzmán Macario sostuvo que las comunidades pueden colaborar en las estrategias de seguridad porque conocen sus territorios, identifican los focos rojos y saben dónde se presentan incursiones o actividades delictivas. Sin embargo, advirtió que las rondas comunitarias no cuentan con el armamento ni el equipamiento necesarios para cumplir adecuadamente con sus labores de protección.


