El representante del Consejo Supremo Indígena de Michoacán, Pável Uliánov Guzmán Macario, advirtió que las comunidades indígenas se encuentran en “alerta máxima” tras los hechos violentos registrados en la zona de Nahuatzen, donde fueron asesinados cinco elementos de seguridad.
El vocero indígena expresó sus condolencias a las familias de los elementos caídos y exigió justicia, al señalar que desde hace más de dos años han advertido sobre focos rojos en distintas regiones de los pueblos originarios. “Pedimos justicia para los compañeros caídos. En esa zona hay alrededor de cinco autogobiernos, por lo menos”, señaló.
Guzmán Macario indicó que uno de los puntos de mayor riesgo es el camino que va de Sevina a Zacapu, en la zona conocida como La Mojonera, donde, afirmó, persiste la presencia del crimen organizado pese a que han existido bases de operaciones interinstitucionales en comunidades como Sevina y Cherán. “El Gobierno Federal y el Gobierno del Estado no han asegurado estos caminos, pues siguen con mucha presencia del crimen organizado”, sostuvo.
El representante del Consejo Supremo Indígena acusó que las autoridades suelen reaccionar hasta después de que ocurren hechos graves, por lo que insistió en la necesidad de que se garantice seguridad en las regiones indígenas sin esperar nuevas agresiones. “No se esperen hasta que pase una desgracia. Esa ha sido la constante, siempre hasta que no pase una desgracia reacciona el Gobierno Federal, el Gobierno del Estado”, declaró.
Asimismo, hizo un llamado al secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch, para que atienda directamente a las comunidades indígenas, al señalar que ya han solicitado reuniones en el marco del Plan de Justicia Purépecha y ante autoridades estatales y federales.
Explicó que, ante hechos de violencia o desapariciones, las comunidades han optado por cerrar sus accesos, convocar a asambleas generales mediante campanas y realizar movilizaciones para exigir que el Estado mexicano cumpla con su responsabilidad en materia de seguridad. “La atribución de combatir al crimen organizado es una atribución del Gobierno Federal. No es de las rondas, no es de los consejos de gobierno comunal”, afirmó.
De acuerdo con el representante indígena, en los últimos dos años se han registrado al menos 28 agresiones contra comunidades y 20 integrantes de rondas comunales asesinados, a los que se suman los cinco elementos caídos recientemente en la zona de Nahuatzen.
“Desde que pasó el caso de los compañeros de Sevina están en alerta máxima. Muchas comunidades están cerradas, no se permite el paso”, señaló.
Finalmente, precisó que en los lugares considerados como focos rojos se mantienen cierres de caminos, restricciones de ingreso y salida, barricadas y medidas comunitarias durante la noche, como parte de los protocolos que han adoptado las comunidades para protegerse.


