Morelia, Mich.— Autoridades comunales y representantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) denunciaron el saqueo del Lago de Zirahuén, al advertir que diariamente se extraen hasta 50 pipas de agua para su venta ilícita, además de que persisten bombas instaladas de forma ilegal en la orilla del cuerpo de agua y en la cuenca del río El Silencio.
En rueda de prensa, el vocero del Consejo, Pável Uliánov Guzmán Macario señaló que el lago enfrenta una crisis ambiental marcada por la sobreexplotación, la contaminación, la perforación de pozos sin permisos, la privatización de zonas federales y el abandono gubernamental.

“El lago de Zirahuén es un lago herido. Diariamente se extraen hasta 50 pipas de agua para su venta ilícita. Abundan las siembras ilegales de aguacate y berries, se contamina el lago con agroquímicos y pesticidas, se perforan pozos sin ningún tipo de permisos y se privatizan zonas federales del lago”, expuso.
Por su parte, el presidente del Comisariado de Bienes Comunales de Zirahuén, Iván Paz Mendoza, afirmó que la comunidad ha presentado decenas de denuncias ante CONAGUA desde 2015, sin que hasta ahora exista una atención de fondo al problema.
“Hay bombas que están de forma ilegal en lo que es la orilla del lago de Zirahuén y el río El Silencio. Se han hecho denuncias y no se ha dado atención por parte de estas dependencias; nos dicen que no tienen inspectores o personal, pero sí tienen atención para dar concesiones”, reclamó.

El comunero recordó que además de la extracción actual, durante obras de la autopista Siglo XXI el año pasado llegaron a contabilizar hasta 100 pipas diarias, principalmente por la zona de Copándaro y Zirahuén.
A ello se suma, dijeron, la instalación de pozos profundos sin permisos ni estudios, el avance de huertas de aguacate y berries, así como la apropiación de áreas cercanas al lago por particulares y empresarios.

La secretaria de Bienes Comunales, Esmeralda Arcega Ramírez advirtió que la comunidad ha llegado incluso a retirar algunas bombas, pero acusó que el problema persiste porque después vuelven a operar o porque existen concesiones entregadas para uso doméstico que, en los hechos, terminan utilizándose para el riego agrícola.
“Nosotros a veces andamos quitando las bombas y el gobierno da las concesiones a privados; a veces sacan los permisos para uso doméstico y lo están ocupando para riego de aguacate, riego de berries y demás productos”, denunció.

Ante este panorama, las autoridades comunales exigieron la instalación inmediata de una mesa interinstitucional para atender la supervivencia del lago, y advirtieron que, de no haber respuesta, valorarán movilizaciones pacíficas en la entidad.



