Morelia, Michoacán.- En el marco de la sesión ordinaria, el Pleno del Congreso del Estado aprobó un dictamen impulsado por la diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Sandra Arreola Ruiz, que reconoce el derecho de las niñas, adolescentes y mujeres menstruantes a no ser sancionadas académicamente cuando la dismenorrea (dolor menstrual severo) les impida asistir a clases, garantizando así condiciones de aprendizaje con dignidad y equidad.
Durante su intervención, la legisladora explicó que la iniciativa parte de una premisa fundamental: el derecho a la educación no puede ejercerse plenamente si se ignoran las condiciones reales de salud física, emocional y biológica de quienes estudian. “Educar no solamente es permitir el acceso al salón de clases, sino garantizar condiciones efectivas de aprendizaje, permanencia y desarrollo con dignidad”, afirmó.
Arreola Ruiz señaló que la menstruación es un proceso biológico natural, pero para un número significativo de mujeres se acompaña de síntomas como dolor abdominal intenso, cólicos severos, fatiga, náuseas, cefaleas y limitaciones funcionales reales que dificultan o impiden la asistencia a clases y el desempeño académico. No obstante, la falta de reconocimiento normativo ha generado una omisión estructural, enfrentando a las estudiantes a una disyuntiva injusta: asistir en condiciones de malestar extremo o ausentarse y asumir consecuencias institucionales como faltas injustificadas, evaluaciones reprobatorias o sanciones.
La diputada respaldó su posicionamiento con datos contundentes: el 78.9 por ciento de las estudiantes universitarias mexicanas padecen dismenorrea, y el 37 por ciento ha faltado a clases al menos una vez como consecuencia del dolor menstrual. Además, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha reconocido que esta condición puede generar incapacidad funcional temporal por varios días.
“Ignorar la realidad que viven miles de estudiantes implica desconocer una condición de salud legítima, diagnosticable y verificable. De nada sirve reconocer el derecho a una menstruación digna si una niña sigue siendo sancionada por faltar a clases cuando su cuerpo le impide levantarse”, expresó.
Subrayó que se busca construir un sistema educativo que abrace, entienda y acompañe a las mujeres, y que no mida la responsabilidad de una alumna únicamente por su asistencia, sino por su esfuerzo y su derecho a aprender en igualdad de condiciones.
Al anunciar su voto a favor, la diputada Arreola Ruiz concluyó: “Hoy queremos lograr que ninguna niña vuelva a sentir que su menstruación es motivo de castigo; que ninguna tenga que elegir entre cuidar su salud o cuidar sus calificaciones; y que ninguna estudiante vuelva a creer que su dolor debe soportarse en silencio para no tener consecuencias académicas. Legislar con perspectiva de género también significa reconocer las desigualdades que históricamente han sido normalizadas”.
El dictamen aprobado fue turnado a las instancias correspondientes para su implementación en las instituciones educativas del estado.


