Es muy cierto que, la vacunación y el seguimiento adecuado de las medidas sanitarias ha traído como consecuencia la disminución gradual del número de...
La naturaleza a través del tiempo ha desarrollado formas para remediar diversos problemas creados por el ser humano.
El lirio acuático es una planta considerada...
Con seguridad, al mismo tiempo que incorporamos a nuestro lenguaje cotidiano el concepto de pandemia, se comenzó a hablar de una “nueva normalidad”, algo...
Al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador le urge hacer una pausa de sus mañaneras, debe cuando menos espaciarlas, ganaremos todos, pero en este momento, ganará más él y en una de esas, se pone a gobernar.
Por donde se le vea, estamos frente a un grave, gravísimo nuevo desafío de los grupos criminales, que nos hace recordar aquella lapidaria frase del 2009: “vengan por más, los estamos esperando”. Y sí, ¿qué más hay que esperar? La delincuencia nos tiene a todos contra el paredón.
Sin duda estamos en guerra, pero nuestro gobierno tiene miedo a responder. Si los grupos criminales fueran de otro país estaríamos ante una agresión descomunal, sin embargo, son mexicanos, y ante los hechos nos debemos aguantar por la falsa idea de soberanía que defiende el presidente.
El panorama mundial es sombrío. La guerra parece estar a miles de kilómetros de nosotros, pero sus causas exhalan a nuestro lado. Así como también lo hacen sus soluciones. Tomar decisiones conscientes sobre nuestro actuar diario, puede ser ese aleteo de mariposas que traiga de vuelta la paz.
Bastará un solo error en el Gobierno del Estado, una sola exhibición de que no combatirán –en serio- la corrupción metiendo a la cárcel a “los de antes”, para que el cerebro de muchos michoacanos registre y se amplifique la incongruencia detectada en el discurso gubernamental.