El secretario de Finanza y Administración del estado, Luis Navarro García descartó considerar una medida coyuntural la reforma a la Constitución Política del estado que establece la prohibición a contratar deuda que trascienda una administración y reconoció que, para lograr el cambio, el gobierno de Michoacán tomó medidas responsables:
En primer término, reestructuró 19 mil 452 millones de pesos de créditos contratados en otras administraciones para mejorar los términos y los plazos a los que fueron obtenidos.

Luego, estableció una nueva manera de ejecutar proyectos de infraestructura financiados, a través de la obra multianual, mediante la cual tienen contratados 11 mil 500 millones de pesos.
“Lo digo con hechos: en este quinto año de gobierno, 11,500 millones de pesos se encuentran bajo este esquema de obra multianual, de los cuales se ha pagado ya el 63%, para este 2026 se pagará el 24% y para el 2027 solo el 13% restante para concluir en la totalidad de su pago. Esto demuestra que sí se puede: sí se puede construir, sí se puede cumplir y sí se puede pagar, sin dejarle una carga a quienes
vienen después.”
Navarro García calificó la reforma a la Carta Magna como “un candado constitucional” para proteger a Michoacán, al explicar que “cierra la puerta a que alguien pretenda endeudar al estado por años; a que se simule infraestructura para cubrir pasivos o para resolver presiones de operación”.
“En resumen: se trata de un candado constitucional para proteger a Michoacán. Un candado para que el esfuerzo de ordenar las finanzas no sea temporal, sino permanente. Un candado para que la disciplina financiera no dependa de una persona, sino que se convierta en una norma del estado.”
El Tesorero de Michoacán recordó que recibió un estado con finanzas altamente comprometidas, pagos pendientes a proveedores, terceros institucionales y créditos acumulados con condiciones poco favorables y con compromiso de pago anual de deuda que, en los hechos, le quitaba oxígeno a la operación diaria de nuestro Gobierno.
Informó también que ha avanzado considerablemente en el pago de adeudos y prácticamente “no se le debe nada” a terceros institucionales, muy poco a proveedores en comparación de cómo se recibió y la deuda con bancos es manejable.



