Morelia, Michoacán.— El dirigente estatal del PRD, Octavio Ocampo Córdova respaldó las demandas de seguridad planteadas por comunidades indígenas que han denunciado riesgos por la presencia o intento de infiltración de grupos delincuenciales; sin embargo, marcó distancia de la dirigencia del Consejo Supremo Indígena, a la que acusó de utilizar la asesoría a comunidades como un mecanismo de beneficio económico y político.
Al ser cuestionado sobre los cierres viales y las exigencias de comunidades en materia de seguridad, Ocampo señaló que Michoacán atraviesa “un momento crítico” y reconoció que varios pueblos originarios enfrentan condiciones complejas ante el intento de grupos criminales de penetrar sus estructuras de organización comunitaria.
“Mi solidaridad con los pueblos indígenas, con las comunidades que hoy están atravesando momentos muy complicados, complejos, porque están entrando o queriendo filtrarse grupos delincuenciales a las comunidades”, declaró.
El dirigente perredista reconoció el papel de las comunidades organizadas y de sus cuerpos de seguridad tradicionales, conocidos como kuárichas, aunque sostuvo que la responsabilidad no puede recaer únicamente en ellas. Por ello, pidió presencia del Gobierno del Estado y de las instancias de seguridad para reforzar el trabajo en las zonas indígenas.
No obstante, Ocampo diferenció entre las comunidades y quien encabeza el Consejo Supremo Indígena. Al referirse a Pavel Ulianov Guzmán, afirmó que su intervención en procesos de autogobierno no siempre responde a la defensa de derechos colectivos.
“Ojalá que lo que hoy se manifiestan sea por eso, espero que la demanda sea esa, porque luego, sobre todo el que dirige al Consejo Supremo, que entiendo luego está de asesor en todas las comunidades, es más un negocio de dinero que verdaderamente estar buscando la defensa de los derechos de la gente de las comunidades indígenas”, expresó.
Cuestionado directamente si se refería a Pavel Uliánov Guzmán Macario, respondió que no es algo oculto que actúe como asesor de comunidades de autogobierno y que recibe pago por ello. Incluso lo acusó de intentar intervenir en municipios donde, dijo, ni siquiera existen comunidades reconocidas como indígenas, con el riesgo de generar conflictos internos.
“Trata luego de desestabilizar municipios y pueblos; llegó hasta Coahuayana, imagínate, a tratar de conflictuar a una comunidad con el resto de la población. Sin duda que eso yo lo repruebo”, sostuvo.
El dirigente del PRD insistió en que su crítica no es contra los pueblos originarios ni contra el modelo de autogobierno, sino contra prácticas que, afirmó, han estado marcadas por “faltas de transparencia, faltas de honestidad” y por el presunto uso de recursos para beneficio personal. Aun así, aseguró que alcaldes perredistas con población indígena han mantenido coordinación con comunidades de autogobierno, particularmente en municipios como Nahuatzen y Charapan


