Morelia, Michoacán.— Para el sector empresarial de Lázaro Cárdenas, el principal temor en carretera ya no se concentra únicamente en los asaltos o robos al transporte de carga, sino en los accidentes que se registran en la autopista Siglo XXI, una vía por la que circula buena parte de la mercancía que entra y sale del puerto.
Aarón Campos, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Lázaro Cárdenas, advirtió que el crecimiento del puerto ha rebasado la capacidad vial de la ciudad y también ha aumentado la presión sobre las rutas de traslado. Señaló que, cada tres meses, el puerto registra un crecimiento de 12.5 por ciento, mientras la ciudadanía demanda infraestructura, ordenamiento vial y mayor coordinación entre autoridades.
“El puerto sigue creciendo, el puerto está rebasando la ciudad. Ya nos topamos plataformas con todo y tractocamión en andadores, en avenidas, en calles donde no deberían estar”, señaló.
Campos explicó que, aunque Lázaro Cárdenas ha logrado contener delitos como el robo al transporte dentro del municipio mediante coordinación entre empresarios y autoridades, el riesgo persiste en los traslados carreteros, particularmente por los accidentes en la Siglo XXI.
“Más incidencias ha habido en accidentes. Los que vivimos todos en la Siglo XXI; la verdad, transitar la Siglo XXI, uno viene con miedo, y no porque me vayan a asaltar, sino porque pueda haber algún accidente”, afirmó.
El dirigente empresarial refirió que la frecuencia de percances es variable, pues hay semanas en las que se registran uno, dos o hasta tres accidentes, y otras en las que no se reporta ninguno. Sin embargo, recordó que recientemente, durante un regreso desde la capital del estado, el trayecto se prolongó hasta 19 horas debido a un accidente fuerte en la carretera.
El problema, dijo, no sólo afecta a quienes conducen unidades de carga, sino también a comerciantes, prestadores de servicios y usuarios en general, debido a que cualquier cierre o percance en la vía genera retrasos, pérdidas económicas y afectaciones en la cadena logística.
Ante este escenario, Campos señaló que el sector empresarial ha comenzado a trabajar con transportistas en medidas de prevención. Explicó que, a través del Consejo Coordinador Empresarial y la Asociación de Transportistas de Lázaro Cárdenas, se impulsó un convenio de colaboración con el ICATMI para certificar a operadores.
Detalló que la certificación no se limita al manejo de unidades pesadas, sino que incluye formación en valores, responsabilidad familiar y educación financiera, con el objetivo de contar con operadores más conscientes, preparados y menos expuestos a prácticas de riesgo por cansancio, presión económica o falta de capacitación.
“No estamos hablando de una certificación solamente para aprender a operar la unidad; hablamos de valores, de atención con la familia y de un tema financiero”, explicó.
Además, adelantó que se trabaja con la Universidad Politécnica de Lázaro Cárdenas para impulsar una especialidad en operación de transporte, acompañada de espacios de práctica, patios de maniobra y unidades facilitadas por el sector empresarial.
Campos sostuvo que el crecimiento portuario exige no sólo mayor infraestructura urbana y carretera, sino también una estrategia integral para ordenar el tránsito pesado, profesionalizar a los operadores y reducir los riesgos en una de las vías más importantes para la actividad económica del estado.


