Morelia, Mich.- A 15 años de los granadazos, para Salvador Díaz no existe aún la justicia; perdió a su esposa Leticia, quien era maestra en una institución privada, en el episodio de los granadazos del 2008 ocurridos en Morelia.
“Seguimos esperando, que podemos hacer nosotros”, sostiene, sobre la posibilidad de que se reabra el expediente que se encuentra archivado en la Fiscalía General de la República.
Al ser cuestionado sobre la ausencia del mandatario estatal, refirió, “ustedes lo vieron, nosotros tenemos que estar aquí, si no nos pudieron acompañar sería cuestión de saber por qué no llegaron y el mensaje más claro no se puede”.
Con mucho dolor, recuerda a su esposa como una “buena maestra, una buena ciudadana y una buena madre”, pero con la seguridad que se tiene dijo no se “va para adelante, se va para atrás y se tiene que buscar la paz, es responsabilidad de todos como seres humanos que somos”.
Al colocar una veladora y flores en la placa conmemorativa para recordar a las personas víctimas de estos hechos, expuso no se sabe “a donde se puede llegar” con la violencia que se vive en la entidad.
“No sé a dónde podemos llegar y no ha habido justicia todavía a 15 años de que han pasado, pues aquí estaremos si Dios nos presta vida y que nos cuide, pues es la autoridad la que ellos, es su trabajo y tenemos que esperar todavía, que podemos hacer nosotros”, refirió.
Agregó que se debe esperar como todo mexicano el acceso a la justicia, de un episodio tan doloroso y de una Morelia que era preciosa y a partir de estos hechos se descompuso.
Salvador Díaz, al hablar de sus hijos, traga saliva para evitar llorar, “están bien”, pero describe que de toda una tradición de dar un buen grito, “todo se volteó al abrir y cerrar de ojos, al ver a su compañera de vida y niños, una historia de terror”.