La Policía Morelia recibe reportes prácticamente diarios por consumo de drogas en la Plaza San José, principalmente entre las 12:00 y las 15:00 horas, cuando coinciden los horarios de entrada y salida de estudiantes, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Pablo Alarcón Olmedo.
El funcionario señaló que en ese espacio se reúnen jóvenes que consumen principalmente marihuana y otras sustancias. Añadió que las autoridades han dialogado con representantes de la Preparatoria II para abordar el problema, mientras que vecinos del Barrio de San José también han expresado su preocupación.
“Prácticamente diario a la hora de la salida de la escuela o la entrada al turno vespertino, en ese inter entre las 12 del día, una de la tarde y tres de la tarde aproximadamente, se reúnen muchos jóvenes ahí que se les hace muy fácil encender un cigarrillo de marihuana o incluso algunas otras sustancias. Hemos tenido también reportes de otros lugares, pero principalmente ahí en la Plaza de San José es donde tenemos esta problemática”.
Alarcón Olmedo mencionó que la corporación también ha atendido reportes en la plaza ubicada junto a la Biblioteca Pública, cerca de la Preparatoria 1, el Jardín de la Subterránea, y el área de San Agustín, donde ocurrió un hecho violento meses atrás relacionado con una persona que presuntamente vendía dosis de droga.
Respecto al joven detenido en un video difundido en redes sociales, el secretario aclaró que no era menor de edad y que estudiaba en otra institución. Explicó que los policías atendieron un reporte ciudadano sobre una persona bajo los efectos de sustancias y que alteraba el orden público.
El joven fue trasladado al Centro de Atención Municipal, donde una valoración médica detectó un consumo elevado de drogas. Posteriormente, un juez cívico determinó una sanción de arresto administrativo y el joven permaneció detenido durante algunas horas, hasta que su familia acudió por él al día siguiente.
El secretario agregó que, cuando la Policía interviene con menores de edad, aplica protocolos para evitar su criminalización y revictimización. En esos casos, los agentes los trasladan a una instancia policial distinta del centro de detención municipal, notifican a sus padres y solicitan la intervención de la Unidad de Atención a Víctimas.


